Acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina: reducción de aranceles y nuevas concesiones
El vínculo comercial entre Argentina y Estados Unidos sumó esta semana un nuevo capítulo de alto impacto. Apenas 24 horas después de anunciar un entendimiento sobre minerales críticos, los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump firmaron este jueves un acuerdo de comercio e inversiones que había sido anticipado tres meses atrás y que ahora deberá ser ratificado por el Congreso argentino para entrar en vigencia.
El pacto, cerrado en un tiempo inusualmente breve, se apoya en la sintonía política entre ambos presidentes, una afinidad que ya había quedado en evidencia con el reciente respaldo económico de Washington a la gestión libertaria. El entendimiento contempla una reducción de aranceles y barreras al intercambio bilateral, aunque impone mayores compromisos a la Argentina que a Estados Unidos.
Tras la firma, el canciller argentino, Pablo Quirno, celebró el acuerdo en redes sociales. “La Argentina será próspera”, escribió luego de salir del encuentro con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. El propio Milei replicó el mensaje con la consigna “MA&AGA”, en alusión al eslogan Make Argentina & America Great Again.
Acabamos de salir de la firma del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre Argentina y Estados Unidos.
— Pablo Quirno (@pabloquirno) February 5, 2026
Felicitaciones a nuestro equipo y gracias al equipo del @USTradeRep por construir juntos este gran acuerdo.
🇦🇷🤝🇺🇸
La Argentina será próspera! pic.twitter.com/TSXaFCzwnu
En términos de intercambio, el comercio bilateral entre ambos países alcanzó los 16.000 millones de dólares en 2024. En ese período, Argentina registró un superávit comercial de 232 millones de dólares, según cifras oficiales.
Acuerdo comercial Argentina-Estados Unidos: reducción de aranceles y nuevas concesiones
De acuerdo con la información difundida por la Cancillería argentina, Estados Unidos eliminará aranceles para 1.675 productos de origen argentino y ampliará de manera significativa la cuota de carne bovina. El cupo anual pasará de las actuales 20.000 toneladas a 100.000, lo que podría generar un impacto relevante en las exportaciones del sector.
El Gobierno estima que el acceso preferencial al mercado estadounidense permitirá un beneficio potencial superior a los 1.800 millones de dólares en exportaciones. Sin embargo, la medida podría enfrentar resistencias internas en Estados Unidos: en noviembre pasado, productores agropecuarios norteamericanos protestaron al conocerse que las importaciones de carne argentina se cuadruplicarían.
Uno de los puntos más sensibles de la negociación quedó fuera del acuerdo. Trump no concedió cambios en los aranceles al acero y al aluminio, sectores que considera estratégicos para su país. Por el momento, se mantendrá un arancel del 50% sobre esos productos.
Del lado argentino, la administración de Milei asumió compromisos de mayor alcance. El Ejecutivo eliminará aranceles para 221 productos estadounidenses, entre los que se incluyen maquinarias, equipos de transporte, dispositivos médicos y productos químicos. Además, reducirá a un impuesto mínimo del 20% otra veintena de bienes.
El acuerdo también prevé la apertura del mercado argentino al ganado bovino vivo proveniente de Estados Unidos y establece que, en el plazo de un año, se habilitará el ingreso de carne aviar. En la misma línea, se avanzará en la flexibilización de las importaciones de productos lácteos.
Uno de los aspectos más relevantes del entendimiento es la cesión, por parte de Argentina, de sus facultades de control de calidad en sectores clave como el farmacéutico, el alimentario y el automotriz. Según el documento difundido por la Casa Blanca, “Argentina permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con las normas estadounidenses o internacionales aplicables [...], sin requisitos adicionales de evaluación de la conformidad”.
A esto se suma un paquete de obligaciones en materia de propiedad intelectual. El país se compromete a reforzar patentes y marcas, además de trabajar en eventuales reformas legales futuras. Estos compromisos favorecen principalmente a empresas farmacéuticas, tecnológicas y audiovisuales de origen estadounidense.
Acuerdo comercial Argentina-Estados Unidos: minerales críticos y alineamiento estratégico
En paralelo al acuerdo comercial, Argentina y Estados Unidos firmaron un entendimiento específico sobre minerales críticos, con el objetivo de facilitar el financiamiento de inversiones en sectores considerados estratégicos. Para ello, el país contará con el respaldo de organismos estadounidenses como el Banco de Exportaciones e Importaciones y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional.
La minería ocupa un lugar central en esta agenda. Argentina fue uno de los países con los que Washington avanzó en acuerdos para diversificar su cadena de suministro de minerales frente a China, en el marco de la disputa geopolítica global que enfrenta a ambas potencias. La proyección estadounidense en Sudamérica forma parte de ese tablero estratégico.
El país cuenta con importantes reservas de litio y cobre, insumos clave para la fabricación de teléfonos móviles, dispositivos digitales y tecnologías vinculadas a la transición energética, como vehículos eléctricos, paneles solares y turbinas eléctricas. Aunque la explotación local se encuentra rezagada respecto de Chile y Perú, el Gobierno de Milei implementó amplias exenciones fiscales y modificaciones legislativas con el objetivo de atraer grandes inversiones en los próximos años.
Hasta ahora, el alineamiento de la Argentina con la administración Trump había permitido que la política global de aranceles de Estados Unidos se tradujera en tarifas recíprocas del 10% para los productos argentinos. Además, el respaldo financiero de Washington resultó clave el año pasado para sostener el programa económico del oficialismo, en un contexto marcado por las elecciones legislativas de medio término, en las que Milei obtuvo una victoria holgada.
Mediante un comunicado oficial, el Presidente celebró este jueves el avance de la alianza estratégica con Estados Unidos y solicitó al Congreso la aprobación del acuerdo, al que calificó como una “oportunidad sin precedentes” para el país. Hace apenas tres semanas, Milei también había destacado el tratado comercial alcanzado entre el Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y la Unión Europea.
La rapidez con la que se cerró el acuerdo con Washington refleja la sintonía política entre Trump y Milei durante el último año y refuerza la estrategia del Gobierno argentino de abrir la economía tras un prolongado período de políticas proteccionistas. En las próximas semanas, el Congreso deberá definir no solo el futuro del entendimiento con Estados Unidos, sino también el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, dos iniciativas que podrían redefinir la inserción internacional de la Argentina.
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