La misión del FMI ya está en la Argentina para auditar el acuerdo: foco en las reservas y un nuevo desembolso
Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribó este martes a la Argentina para avanzar en la revisión de las cuentas públicas correspondientes a fines de 2025. La visita forma parte del seguimiento habitual del acuerdo vigente y fue confirmada oficialmente por el organismo multilateral. En caso de que el país supere esta instancia de auditoría, el Fondo habilitaría un nuevo desembolso por US$1000 millones.
Desde el FMI detallaron que el equipo que ya se encuentra en Buenos Aires evaluará el cumplimiento de las metas pactadas en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), además de realizar la consulta anual del Artículo IV. “Como parte de nuestro compromiso continuo, una misión técnica del FMI, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, se encuentra actualmente en Buenos Aires para las discusiones relacionadas con la segunda revisión en el marco del Servicio Ampliado del Fondo y la consulta del Artículo IV para Argentina. Brindaremos más información sobre los próximos pasos a su debido tiempo”, indicaron fuentes del organismo.
La aprobación de esta segunda revisión resulta clave para el Gobierno, no solo por el ingreso de divisas, sino también por el respaldo que implica en términos de credibilidad internacional, en un contexto económico marcado por la necesidad de consolidar el equilibrio fiscal y fortalecer las reservas del Banco Central.
Las metas fiscales y de reservas bajo la lupa del FMI
Durante su estadía, los técnicos del Fondo pondrán el foco en dos compromisos centrales asumidos por la Argentina para el cierre de 2025: el resultado fiscal y la acumulación de reservas internacionales.
En materia fiscal, el Ejecutivo llega con números que muestran un desempeño favorable. El resultado del año pasado cerró con un superávit financiero equivalente a aproximadamente 0,2% del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el superávit primario alcanzó cerca del 1,4% del PBI. Este último indicador es el que el FMI utiliza como referencia principal para verificar el cumplimiento de la meta fiscal.
El objetivo acordado con el organismo era alcanzar un superávit primario del 1,3% del producto, aunque desde el equipo económico se había deslizado la posibilidad de llegar hasta el 1,6% del PBI. En ese sentido, los números oficiales quedarían por encima del umbral exigido, lo que fortalece la posición argentina en esta parte de la revisión.
El panorama es distinto cuando se analiza la acumulación de reservas. De acuerdo con estimaciones de la consultora PPI, el Gobierno no logró cumplir con el objetivo pactado para 2025 y el desvío habría sido de US$11.085 millones. Si bien el Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a comprar divisas desde el inicio de 2026 y ya suma adquisiciones por US$1297 millones, el incumplimiento previo obligaría al país a solicitar un waiver, es decir, un perdón formal por no haber alcanzado la meta comprometida.
En paralelo a la visita técnica, el ministro de Economía mantuvo un breve intercambio con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, durante el último Foro Económico Mundial en Davos. Tras ese encuentro, la titular del organismo destacó públicamente la evolución reciente de la economía local. “Fue un placer tener un breve intercambio con Luis Caputo en Davos. Elogié el sólido desempeño de la economía argentina y el progreso en la acumulación de reservas”, escribió Georgieva en su cuenta de X.
La llegada de la misión también coincide con el debate en torno a la medición oficial de la inflación. Entre los compromisos asumidos por la Argentina al firmar el acuerdo con el FMI se encuentra la actualización de la canasta que se utiliza para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Hasta el momento, el organismo no emitió comentarios formales sobre este tema, aunque se espera que los técnicos puedan hacer alguna referencia al respecto una vez finalizadas las reuniones.
El calendario de pagos de la Argentina con el FMI en 2026
Más allá de la revisión en curso, el vínculo financiero con el Fondo estará marcado en 2026 por un calendario de vencimientos exigente. A lo largo del año, la Argentina deberá realizar pagos al organismo internacional por más de US$4400 millones, distribuidos en siete compromisos.
El primer desembolso ya se concretó en febrero, cuando el país abonó US$832,5 millones. A fines de abril está previsto un pago menor, de US$32.560, que se sumará a los US$799 millones que vencen en mayo.
El cronograma continúa el 1° de agosto, fecha en la que la Argentina deberá cancelar US$826 millones. En septiembre se suma otro vencimiento relevante, de casi US$802 millones. Más adelante, a comienzos de noviembre, el Gobierno tendrá que girar US$821 millones adicionales al FMI. Finalmente, el año se cerrará en diciembre con un pago de US$343 millones.
Este esquema de obligaciones financieras refuerza la importancia de que la revisión actual concluya de manera favorable y habilite el desembolso previsto, en un escenario donde el acceso al financiamiento externo sigue siendo limitado y la acumulación de reservas resulta clave para sostener la estabilidad macroeconómica.
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