Tras la renuncia de Lavagna al INDEC, el Gobierno asegura que la forma de medir el IPC cambiará "cuando la inflación sea cero"
Tras la salida de Marco Lavagna de la conducción del INDEC, el Gobierno nacional evalúa implementar un nuevo esquema para medir la inflación recién a partir del segundo semestre de 2026. La decisión de postergar los cambios metodológicos en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se tomó en el más alto nivel del Ejecutivo.
Desde la Casa Rosada confirmaron que la determinación de no avanzar por ahora con el nuevo índice —una definición que derivó en la renuncia del titular del organismo estadístico— fue consensuada entre el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. En el oficialismo consideran que modificar el sistema de medición en el actual contexto podría generar cuestionamientos políticos sobre la veracidad de los datos.
Cómo sería la actualización del IPC y qué cambios introduce
La actualización del IPC contempla una modificación tanto de la canasta de bienes y servicios como de las ponderaciones que se utilizan para calcular la inflación. El índice vigente se apoya en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) correspondiente a 2004/2005, mientras que el nuevo esquema toma como base la ENGHo 2017/2018, que refleja patrones de consumo más recientes.
El cambio metodológico implica una reducción del peso relativo de alimentos y bebidas dentro del índice general y un mayor protagonismo de los servicios, especialmente los vinculados a vivienda, tarifas, transporte y comunicaciones. Se trata de una actualización técnica largamente postergada, pero que tiene impacto directo en la medición mensual de la inflación y en la percepción pública de la evolución de los precios.
Si bien Javier Milei expresó en distintas oportunidades su expectativa de alcanzar una inflación cero para “mitad de año o agosto”, desde el Gobierno aclararon que ese objetivo no forma parte de una meta oficial. En ese sentido, fuentes de la Casa Rosada sostienen que la prioridad es consolidar el proceso de desaceleración inflacionaria antes de avanzar con modificaciones sensibles como el cambio en la fórmula de cálculo del IPC.
La postura oficial tras la renuncia de Lavagna y la postergación del cambio
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió públicamente a la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos, que se produjo en medio de tensiones internas por la implementación de la nueva metodología para medir la inflación. Tras ese episodio, el Gobierno ratificó la decisión de postergar el cambio, que inicialmente estaba previsto para enero.
Adorni explicó que el nuevo índice “se va a cambiar cuando la inflación sea cero” y remarcó que el Ejecutivo busca evitar cuestionamientos sobre una eventual manipulación de los datos oficiales. “No queremos que el kirchnerismo utilice como excusa el que nosotros estamos falseando los datos de inflación”, afirmó el funcionario.
En esa línea, el oficialismo resolvió mantener, al menos por ahora, el método actual de medición del índice de precios. Adorni agregó además: “De hecho, lo hubiésemos modificado antes si hubiese sido así”, en referencia a la posibilidad de que el Gobierno utilizara el cambio metodológico con fines políticos.
La salida de Lavagna y la postergación del nuevo IPC reabrieron el debate sobre la necesidad de actualizar las estadísticas oficiales sin afectar la credibilidad del INDEC, un organismo que históricamente estuvo en el centro de la discusión pública sobre la transparencia en la medición de la inflación en la Argentina.
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