Delta Center, el edificio que erosiona la marca Nordelta: fue allanado por esclavitud y trata de personas en 2024, mientras que ahora acusan a sus administradores de “okupas VIP”
Un edificio que combina viviendas oficinas, en una ubicación clave de Nordelta, es administrado por Pablo Pellegrino, acusado de estafa, y Walter Jorge Mosca, el “arquitecto” que manejaba a las personas rescatadas de un “pabellón” en 2024. Vínculos con el poder político de Tigre, el reclamo del dueño -anterior o actual- del terreno, y una mediación a la cual no se presentaron.
Nordelta es una de las marcas más importante en cuanto al desarrollo inmobiliario de la Argentina, quizás en el primer lugar. Sin embargo, también es un reducto de personas con fortunas mal habidas, o por lo menos obtenidas de forma poco clara. Entre esos casos, uno de los más emblemáticos es el edificio Delta Center, que en 2024 fue allanado por supuesta trata de personas, lo que resultó en un “pabellón” con 22 trabajadores que vivían en condiciones de hacinamiento. En uno de los lugares de la Argentina donde más cotiza el metro cuadrado.
Como siempre que ocurren estas cosas, sean excepción o regla en la zona, hay responsables de tales hechos. En diciembre de 2024, la Justicia determinó un allanamiento en el cual encontraron a 22 trabajadores viviendo en condiciones de hacinamiento. Los apuntados judicialmente fueron Walter Jorge Mosca, Pablo Gastón Pellegrino, Rodolfo "Rudy" Pérez Wertheim y Carlos Alberto Díaz Chilo.

Los mismos estuvieron tres meses presos, hasta que la Cámara Federal de San Martín les dictó la falta de mérito y ordenó la “inmediata libertad” de los mismos. Sin embargo, la sospecha es que esta resolución favorable tuvo que ver con la gestión del abogado Sebastián Canesa, que tiene una familiar muy cercana desempeñándose como juez administrativa. No sería el primer ni último caso de una resolución judicial a pedido -y por medio de contactos- en la Argentina.
Más allá de esto, por lo menos dos de estos acusados -Mosca y Pellegrino- enfrentan ahora otra batalla judicial, en la cual inclusive faltaron a la convocatoria de mediación del miércoles último. Se trata de una serie de acusaciones del dueño original del terreno en el cual está Delta Center, que alega firmas apócrifas, sobreventa y deuda en metros o dólares.
El querellante es Antonio Yepes Gaviria, empresario colombiano que en 2009, aprovechando el blanqueo de capitales vigente, compró 3.574 metros por 660.000 dólares. Sobre ese terreno se construyeron 3.350 metros de viviendas y oficinas, justamente el Delta Center. La firma desarrolladora fue JHS Hospitality S.R.L., que maneja el fideicomiso a través de Pablo Pellegrino; justamente la que vendió o alquila las distintas unidades de ese edificio.
Yepes Gaviria tuvo problemas judiciales y los resolvió, ya que terminó totalmente absuelto en 2024. Su acusación, hoy en el fuero Civil y Comercial, es que mientras estuvo preso, Pellegrino y Mosca, entre otros, falsificaron firmas, construyeron y vendieron. Sea verdadera o falsa la acusación de Yepes Gaviria, JHS Hospitality no tuvo ningún problema en conseguir los permisos para construir en la Municipalidad de Tigre.
¿Currículums o prontuarios?
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Más allá del conflicto con el dueño original del terreno, Pellegrino, Mosca y Pérez Wertheim tienen más antecedentes de problemas judiciales. El primero tuvo conflictos con inversores que -aparentemente- firmaron boletos de compraventa pero no recibieron las propiedades correspondientes. Walter Mosca, arquitecto y capataz simultáneamente en la construcción de Delta Center, estuvo diez años investigado por una causa de lavado del narcotráfico, cuando manejaba 600 millones de dólares que invertía en edificios de alta gama (la causa “Operativo Luis XVI/Fondo Blanco”). Tuvo tanta suerte, o buenos contactos, que la causa no avanzó en toda esa década por una “competencia de expediente” entre distintos juzgados federales. Mientras que "Rudy" Pérez Wertheim fue acusado en 2024 por trata y sometimiento sexual -la misma causa del allanamiento-, así como también de haber falsificado la firma de un sindicalista para favorecer a su empresa Meranol. La cual, por otra parte, tiene en su planta de Dock Sud productos químicos al aire libre, cuando deberían estar acopiados bajo techo.
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Al trío Pellegrino-Mosca-Pérez Wertheim, Yepes Gaviria le reclama 1.000 metros, según lo que habrían firmado cuando cedió al terreno al desarrollador JHS Hospitality. Una práctica habitual: se intercambia la propiedad del terreno por futuros metros cuadrados construidos. La causa está en curso, y la Justicia determinará si tiene razón el colombiano que estuvo preso, aunque resultó absuelto; o los argentinos que parecen tener más currículum que prontuario.
Mientras tantos, estos últimos ni siquiera pretender ir hacia una mediación. Y otro escándalo con Delta Center, como el de trata de personas, podría espantar a sus dueños e inquilinos. Entre ellos, los agentes de comercio exterior Eduardo Duarte, Félix Marino, Fabio Waisser y Adrián Anacona.
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