12 de Febrero de 2026 - 08:21

El Senado dio media sanción a la reforma laboral

En una sesión que se extendió por más de 16 horas, el oficialismo libertario junto a bloques dialoguistas logró aislar al kirchnerismo y aprobar en el Senado la ley de reforma laboral. Con la media sanción obtenida, el proyecto será enviado ahora a la Cámara de Diputados, donde el Gobierno buscará avanzar sin sobresaltos hacia la sanción definitiva. De concretarse, se trataría del primer avance legislativo de este tipo desde el regreso de la democracia, luego de reiterados intentos frustrados a lo largo de las últimas décadas.

La votación en general arrojó 42 votos afirmativos y 30 negativos, sobre un total de 72 senadores presentes, con el recinto completo. Superado ese tramo, comenzó la instancia más compleja: el tratamiento en particular. Allí, La Libertad Avanza y sus aliados conservaron la mayoría en cada uno de los artículos, aunque con leves variaciones. En total se debatieron 26 títulos, lo que obligó al oficialismo a mantener una coordinación precisa durante toda la jornada. Las modificaciones de último momento impulsadas desde Casa Rosada generaron tensión entre los bloques dialoguistas, que reclamaban previsibilidad desde hacía semanas, aunque finalmente el clima se recompuso.

Entre los cambios incorporados en las últimas 48 horas se destacaron la eliminación del artículo referido al alivio en Ganancias para grandes empresas; distintos gestos hacia sindicatos y cámaras empresariales, manteniendo los aportes compulsivos pero con topes más bajos; la continuidad del 6% destinado a obras sociales; y una reformulación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) vinculado a las indemnizaciones. También se introdujeron ajustes menores sobre estatutos que, tras idas y vueltas, terminaron estableciendo plazos de hasta un año.

Además, el oficialismo consiguió incorporar como anexo el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, una decisión que generó controversia. Desde la oposición señalaron que la iniciativa debería haber tenido un tratamiento formal, con ingreso por comisión y debate específico. Este punto derivó, además, en un nuevo cortocircuito entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.

Un debate atravesado por cruces políticos

La discusión fue abierta por Bullrich, en su rol de presidenta de la comisión de Trabajo y miembro informante. Tras una exposición breve, cedió la palabra a Juan Cruz Godoy (Chaco) y Bruno Olivera Lucero (San Juan). Godoy sostuvo que la ley aportará “soluciones” frente al “miedo que tienen los empleadores de los riesgos de litigios laborales, que pueden hacer quebrar su empresa”, mientras que Olivera Lucero defendió el FAL al asegurar que “no sustituye, altera o modifica el régimen actual de indemnizaciones”.

Desde el kirchnerismo, el senador Mariano Recalde cuestionó el espíritu de la norma y afirmó: “En ninguna reforma laboral flexibilizadora se generó empleo o se facilitó la registración. Las normas laborales no crean empleo”. En una línea similar, la riojana Florencia López advirtió que el esquema propuesto “viene a hacer añicos toda la doctrina del derecho laboral”.

En contraste, el pampeano Pablo Bensusán, del interbloque peronista Popular, planteó reparos parciales al señalar: “Si no fortalecemos el trabajo registrado, si no respetamos las autonomías provinciales, no vamos a mejorar las relaciones laborales ni generar más fuentes de trabajo”. También reconoció que “hay quienes se benefician de la industria del juicio, pero no se ataca de esta manera”.

Desde la UCR, Mariana Juri (Mendoza) defendió la iniciativa al remarcar que “sin una buena ley laboral que se adapte a las situaciones actuales, el empleo no llega”, y destacó que la norma aporta previsibilidad y reduce la litigiosidad. Su correligionario Daniel Kroneberger consideró que el régimen vigente quedó desactualizado frente a los cambios productivos y tecnológicos.

El oficialista Agustín Monteverde fue uno de los más enfáticos al describir un “régimen siniestro” que derivó en empleo precario, salarios bajos y altos costos laborales para los empleadores. En la vereda opuesta, el santiagueño Gerardo Zamora rechazó el proyecto al advertir que “esta ley tiene ambigüedades y no elimina zonas grises”.

El jefe del bloque PRO, Martín Goerling, expresó reparos por la continuidad de los aportes compulsivos, previstos en el artículo 128, y reclamó avanzar hacia la voluntariedad sindical. “Es el momento de devolver el poder de elegir”, sostuvo, aunque horas más tarde su bancada terminó acompañando la postura libertaria. En su intervención, Goerling aseguró que la Argentina “tiene la carga tributaria laboral más alta de Latinoamérica, con un 34%, mientras que en Chile es 7% y en Estados Unidos 14,6%”.

El cierre del debate estuvo marcado por fuertes cruces. El formoseño José Mayans cargó contra el proyecto y contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de carecer de credibilidad y de impulsar una ley “abiertamente inconstitucional”. Bullrich respondió con dureza y defendió la iniciativa como una de las “batallas más importantes” del Congreso en los últimos años. “No prometemos milagros, sino soluciones concretas”, afirmó, al tiempo que cuestionó un “sistema extorsivo” que derivó en altos niveles de informalidad laboral.

Cómo fue la votación y qué viene ahora

En la votación en general, La Libertad Avanza aportó 21 votos; la UCR, 10; el PRO, 3; y Provincias Unidas, 2, además de apoyos individuales de senadores de Misiones, Chubut, Tucumán, Neuquén y Salta, hasta alcanzar los 42 respaldos. Todo el kirchnerismo votó en contra, acompañado por los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia.

Durante el tratamiento en particular, la mayoría se mantuvo a lo largo de los 26 títulos, con votaciones que oscilaron entre los 38 y los 44 votos afirmativos. Tras la primera compulsa, Victoria Villarruel se retiró del recinto y la conducción quedó en manos del presidente provisional, Bartolomé Abdala, acompañado por el secretario parlamentario Agustín Giustinian, clave en la lectura de las modificaciones.

Con la media sanción asegurada, el proyecto de reforma laboral se encamina ahora a Diputados, donde el oficialismo buscará consolidar el respaldo político para avanzar hacia una sanción definitiva que redefina el régimen laboral argentino.

Comentarios