27 de Febrero de 2026 - 16:29

En Dock Sud, Kicillof está cerca de imitar la decisión de Milei con la Hidrovía: entregarle el dragado a Jan de Nul, perjudicando a la competidora china CCCC Shanghai

El martes próximo, 3 de marzo, se consagraría a la empresa belga Jan de Nul como ganadora de la licitación para dragar el estratégico Puerto de Dock Sud. El gobierno de Kicillof imitaría al de Milei, privilegiando a esa firma en detrimento de la china CCCC, que ofreció un precio menor. Las claves: el desconocimiento del “axelismo” sobre el tema puertos, la promesa incumplida con Massa, y el premio al intendente Jorge Ferraresi junto a dos alfiles suyos: Mónica Litza y el ambicioso Armando Bartolotto.

El Puerto de Dock Sud, transferido a la Provincia de Buenos Aires en 1993, es tan estratégico como desconocido para la mayoría de los políticos, y mucho más los ciudadanos de a pie. Exolgan, la mayor terminal de contenedores del país, está ubicada allí. Como también el llamado “Muelle de Inflamables”, donde operan las petroleras más importantes de la Argentina. A pesar de ello, Dock Sud tiene actualmente un dragado deficiente, lo que dificulta la entrada de buques con mayor calado y disminuye su capacidad operativa.

Esta semana, la primera de marzo, es muy posible que se consagre a la empresa belga Jan De Nul, también “dueña” de la nacional Hidrovía, como ganadora de un contrato de dragado que rondarían los u$s 30 millones por año. El problema son las comparaciones: CCCC Shanghai Dredging Company Ltd, empresa estatal china, habría ofrecido un 40% menos para realizar el mismo trabajo, según tres fuentes consultadas, pero a pesar de ello resultaría perdedora. Pero los problemas no son sólo las semejanzas. En este caso, también las comparaciones: el gobierno de Kicillof haría lo mismo que el de Javier Milei. En Dock Sud, como en la Hidrovía, CCCC realizó sendas presentaciones judiciales, de las cuales ninguna resultó exitosa.

Tanto en la nacional Hidrovía Paraná-Paraguay, como en Dock Sud, la argucia legal para “correr” a CCCC fue la misma: los pliegos de condiciones prohibieron empresas estatales para evitar la “injerencia extranjera” en un sector clave. Como si Jan de Nul no fuera una “terminal” de intereses europeos y estadounidenses, por no mencionar a sus socios explícitos u ocultos.

“La licitación en curso fue intervenida incluso por la Justicia, luego de una maniobra considerada fraudulenta que determinó la expulsión de las autoridades portuarias ante la indignación del gobierno provincial, mediante la cual se intentó excluir a la dragadora más grande del mundo, una empresa china que había presentado una oferta entre un 40% más baja que los valores alineados con el acuerdo político-empresarial que históricamente garantizó el negocio del dragado a Jan De Nul”, apunta una fuente que sigue el tema desde hace años.

Según esta fuente, y dos más, la clave está en el Pliego de Bases y Condiciones, como en la conjunción de actores políticos y económicos que lo generaron. “La política y los negocios vuelven a intervenir de manera decisiva”, coinciden todos. Con nombres propios: Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda; Mónica Litza, ex diputada nacional y actual presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud; su esposo, Armando Bartolotto; y el polémico empresario Gustavo “El Turco” Elías, presidente de la Unión Industrial de Bahía Blanca.

 

Ganadores y perdedores de una licitación polémica

 

El entorno del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, sabe tanto del Puerto de Dock Sud, que pasó de ser manejada por una mujer que llegó al cargo de la mano de María Eugenia Vidal, a otra que deja el lobby y las gestiones en manos de su esposo. En el medio de todo ello, los grandes ganadores son el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y la empresa belga Jan de Nul, ex socia -en la Hidrovía- del “encuadernado” (Causa Cuadernos) Gabriel “El Negro” Romero, dueño del holding EMEPA.

La primera de las damas referidas es Carla Monrabal, una despachante de Aduana que se inició como autoridad portuaria durante la gobernación de María Eugenia Vidal. Monrabal, como destapó Minuto de Cierre en septiembre de 2024 (https://www.minutodecierre.com/nota/2024-9-9-9-47-0-carla-monrabal-presidenta-del-estrategico-puerto-de-dock-sud-llego-a-la-provincia-como-funcionaria-de-maria-eugenia-vidal-y-se-convirtio-al-peronismo-de-la-mano-de-los-socios-de-martin-insaurralde), duró en el cargo apoyándose luego en Juan Pablo Peredo, de íntimo vínculo con ella y mano derecha de Martín Insaurralde, ex intendente de Lomas de Zamora y también jefe de gabinete provincial.

A Monrabal la sucedió Mónica Litza, diputada nacional hasta fines del año pasado y actual presidenta del consorcio que maneja el Puerto de Dock Sud. La ubicuidad política de Litza es múltiple o ambigua, según el adjetivo que se prefiera. Desde lo formal, forma parte del Frente Renovador, pero su cargo en el puerto se lo debe al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Además, Litza delega gestiones y conversaciones en manos de su esposo, Armando Bartolotto, a quien sus conocedores describen como históricamente de “desmesuradas ambiciones económicas”.

“Carla (Monrabal) alineada con el peronismo lomense (por no decir Insaurralde), dejó encaminada la licitación (del dragado del puerto) a pedido de Ferraresi. Este le entregó el control a su amigo Armando Bartolotto, esposo de Mónica Litza, la máxima responsable del consorcio. Así, replican el modelo que convierte al dragado de Dock Sud en una caja política antes que en una herramienta estratégica para el desarrollo portuario”, señala una fuente que conoce a todos los actores de esta historia.

“El objetivo -agrega- vuelve a ser el mismo: reinstalar sobrecostos, cerrar la competencia y asegurar que el negocio continúe en manos de los actores tradicionales, con valores considerados exorbitantes por los usuarios del puerto y por sectores técnicos independientes”.

Los grandes perdedores son el massismo desde lo político y la empresa china en lo económico. Por una parte, se decía que, como parte del acuerdo para que Jimena López sea diputada (segunda en la lista que encabezó Jorge Taiana), las huestes de Sergio Massa podrían comandar o al menos participar de la política portuaria. La misma López venía de ser presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén; mientras que Litza en realidad responde a Ferraresi.

Desde el lado empresario, CCCC Shanghai Dredging Co. Ltd ve replicar en Dock Sud lo que le pasó con la Hidrovía. En este último caso, este viernes 27 de febrero se supo que los oferentes -con el pliego dejando afuera a los chinos- fueron Jan de Nul, DEME (también de origen belga) y la brasileña DTA Engenharia. Menos de una semana después, también se haría público el revés en Dock Sud. Si ello ocurre, en muchos años se encontraría una coincidencia entre dos líderes opuestos: el presidente Javier Milei y el gobernador Axel Kicillof.

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