28 de Octubre de 2026 - 08:48

La sidra de Río Negro dio un paso clave hacia su sello de Indicación Geográfica

La Secretaría de Agricultura abrió un plazo de 30 días para presentar oposiciones. Superada esa instancia, la bebida rionegrina podría quedar con identidad protegida, justo en la previa de las fiestas.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación publicó en el Boletín Oficial la solicitud de registro de la IG Sidra de Río Negro – Patagonia. El pedido lo presentó la Asociación Consejo de Promoción y Control Provisorio de la IG Sidras de Río Negro – Patagonia, la entidad de elaboradores que impulsa la certificación.

La publicación todavía no otorga el reconocimiento, sino que abre una instancia previa. Según el aviso oficial, durante los 30 días corridos siguientes, es decir, hasta fines de noviembre, cualquier persona humana o jurídica con interés legítimo puede presentar una oposición escrita y fundada si considera que no se cumplieron los requisitos de la norma.

El protocolo identifica a la sidra elaborada con jugos de manzanas y peras de productores locales, sin jugo concentrado y envasada en origen. El área delimitada es todo el territorio de la provincia de Río Negro, y podrán acceder al sello todos los productores que cumplan con el protocolo de calidad.

Para el consumidor, eso significa que una botella con el sello garantizará que la bebida se hizo con fruta fresca rionegrina y se embotelló en la provincia. El Boletín Oficial fundamenta la protección en las condiciones de la región: suelos arcillosos, clima continental desértico y una marcada amplitud térmica, con días calurosos y noches frías, que favorecen la producción de manzanas y peras.

La exigencia de envasar en origen es quizás la de mayor impacto para la economía regional. Lo habitual en la zona es elaborar un caldo que después se envasa en plantas de Buenos Aires, por lo que la condición apunta a retener el agregado de valor y el empleo industrial en los valles.

La IG de la sidra fue uno de los diez proyectos incluidos en un programa nacional de asistencia a pymes alimentarias para cumplir los requisitos técnicos y legales de las Indicaciones Geográficas, que se desarrolló entre diciembre de 2022 y junio de 2023 El proceso incluyó visitas y revisiones técnicas con la participación de gobiernos provinciales, municipios, el INTA, el INTI y universidades.

El documento que resumió aquel programa ya ponía el foco en la materia prima. Allí se destacaba que las condiciones agroclimáticas del Alto Valle le dan a la manzana una calidad organoléptica excepcional, sumada a un punto de madurez óptimo y a su uso en estado fresco.

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