21 de Octubre de 2026 - 11:32

La inflación que el Indec no mide: el cargo a grandes consumidores de energía que aumentó sus facturas más del 50% entre septiembre y octubre

El “Cargo Estabilizado” a los Grandes Usuarios de Distribuidoras de energía (GUDIs) aumentó más del 50% algunas facturas de pymes de un mes a otro: septiembre y octubre. Su origen son los mayores costos de generación energética durante el invierno, más del triple de lo que había calculado CAMMESA, empresa que administra el mercado eléctrico mayorista. Algunos hablan de error de cálculo y otros de ocultarle la realidad tanto al presidente como a los usuarios.

Según el Indec, la última inflación mensual -septiembre de este año- fue del 1,9%, en tanto que el número interanual llegó al 33,4%. Sin embargo, ese número es opuesto a lo que experimentan familias o pequeñas y medianas empresas en la evolución de sus presupuestos mensuales. Entre estos últimos casos figura uno sorprendente por su evolución intermensual superior al 50% en las facturas finales: el Cargo para Grandes Usuarios de Distribuidoras de energía (GUDIs), que muchas veces subdistribuyen la energía a sus clientes.

Un ejemplo claro es el Mercado Central, dentro del cual hay no sólo puestos de venta de alimentos (lo más visible); sino también mayoristas, distribuidoras, depósitos fiscales, frigoríficos y hasta medios de comunicación. Todos ellos sufrieron un salto abrupto en sus facturas de luz durante el corriente mes de octubre, aún con el consumo estable o en baja, recesión mediante.

La disconformidad de los usuarios de Central Servicios fue tal, que el Mercado Central emitió una nota aclaratoria para los mismos. Allí explicó que el Cargo GUDIs “busca compensar las diferencias entre los precios de la energía eléctrica establecidos para los grandes usuarios y los costos reales del mercado eléctrico mayorista”. Todo ello, según importes fijador por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y trasladados a las empresas distribuidoras.

En la misma nota, las autoridades del Mercado Central se preguntan “¿Por qué aumentó tanto el importe?”, tanto del GUDIs como -en cascada- de la factura total. La explicación es que “el valor de estos cargos puede variar de un mes a otro, ya que depende de los costos de generación de energía y de las condiciones del mercado eléctrico. Durante los meses de invierno, estos costos pueden incrementarse debido a factores como el aumento del precio de los combustibles, la mayor utilización de combustibles líquidos y la menor generación hidroeléctrica”.

Para morigerar el efecto, siempre según la nota oficial del Mercado Central, “Central Servicios dispuso un pago en cuotas: el cargo correspondiente al mes de septiembre será recuperado en tres cuotas mensuales habiendo sido la 1° cuota incluida en la facturación de septiembre, con el objetivo de facilitar su pago y reducir el impacto económico inmediato”.

El problema es que, aun así, el impacto fue superior al 50% en algunos casos, inclusive con un consumo de energía estable. Por ejemplo, un cliente pagó en septiembre $ 3.384.412, por su factura que venció el 4. Mientras que, en la boleta de octubre -venció el 7-, el “total a pagar” se incrementó hasta $ 5.243.235. Un número escalofriante tanto en lo relativo -55%- como en la absoluto: casi $ 1.860.000 adicionales. La clave de ese aumento, según la propia factura, estuvo en el renglón “Resolución 976/23 Cargo GUDIs”, que en este caso en particular significó más de 1,4 millón de pesos. En la factura anterior, ese mismo cargo había sido de 314.238 pesos.

Más allá de esto, los impuestos sobre el monto original de las facturas tienen un gran peso. En esta factura de octubre, por ejemplo, el “Subtotal Energía” (cargos antes de impuestos, incluyendo al GUDIs) llega a $ 3.664.127. Pero a ello se le suma Recupero Otra Jurisdicción (el 6,43%), Tasa de Mantenimiento (más de 180.000 pesos), Gastos Administrativos (más de $ 112.000), o IVA Tasa 27%, que llega a casi un millón de pesos.

 

Política de precios: ¿mal pensada, mal implementada o fue a propósito?

 

El recupero entre precio supuesto y el costo final, que antes era trimestral y con subsidios, pasó de ser trimestral y con subsidios; a mensual y sin los mismos; para los grandes consumidores, en general industrias y comercios. El inicio de esta política fue la Resolución 976/2023, promulgada en el Boletín Oficial el 5 de diciembre -5 días antes del cambio de gobierno- con la firma de la entonces secretaria de Energía, Flavia Royón. Esta ingeniera industrial, nacida en Salta y actual senadora nacional por la provincia, también fue la primera secretaria de Minería de Javier Milei, aunque por un período breve. Mientras que ahora es senadora nacional por Salta, alineada con el gobernador Gustavo Sáez.

En esa resolución se establecieron el “Cargo Estabilizado GUDIs” y el “Ajuste Complementario de Potencia GUDIs” de manera directa. Allí se establecía que, desde febrero del 2024, CAMMESA“ deberá facturarle a los agentes distribuidores y/o prestadores del servicio público de distribución” esos dos nuevos cargos, para usuarios que demanden una potencia superior a 300 kilovatios: tal el caso del Mercado Central, que recibe energía de Edenor y la subfactura mediante Central Servicios a sus clientes internos.

La propia Royón, que diseño esa norma pero no la implementó después, señala que el Cargo Estabilizado GUDIs no es un incremento, sino “un ajuste a posteriori por la diferencia entre lo real y lo estimado” con respecto al costo de la energía. “Cuando baje el costo real se va a volver negativo”, afirma Royón, aunque en la actualidad ocurre todo lo contrario. Para no herir susceptibilidades, la actual senadora salteña dice que “la desregulación -del mercado energético en el gobierno de Milei- tiene problemas de diseño”.

En la práctica, mientras la consecuencia la pagan las pymes en sus facturas, los problemas de diseño son los siguientes:

-CAMMESA calculó un costo de la energía que resultó el triple. En noviembre del año pasado, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista calculó un costo energético de 56,1 dólares el Megavatio hora (MWh) para los GUDI. Entre la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela, la guerra de Estados Unidos con Irán, y el consecuente aumento de los combustibles, el precio spot llegó a estar más del triple de lo presupuesto: 186 dólares el MWh. “El problema real es que el costo del mercado spot se fue a las nubes”, apunta Royón.

-CAMMESA le brindó un mal pronóstico a los grandes usuarios. Según diversas fuentes, el precio estimado de 56,1 dólares fue un mal cálculo o una mentira diseñada para los GUDI no hagan contratos con precios razonables. “Ustedes les hicieron trampa a los grandes usuarios”, llegaron a decirle -en conversación reservada, por supuesto- a la actual secretaria de Energía, María del Carmen Tettamanti.  

-Las generadoras térmicas fueron autorizadas a comprar su propio combustible. Antes lo hacía CAMMESA, pero con los argumentos -o excusas- de la liberalización y la ineficacia de CAMMESA, se les permitió realizar esto, habilitando una jugosa ganancia, sobreprecio y precio encima del costo de nada menos que el 25%. Por supuesto, cargándolo a los usuarios finales. Uno de los negocios de intermediación más fáciles y rentables del mundo. Con la excusa de la desregulación, pero regulando esa tasa de ganancia.

Como demuestra el caso de Central Servicios, este esquema le está pasando un costo altísimo a sus usuarios, producto de la diferencia entre el costo estimado y el real (inflado) de la generación energética del invierno pasado. Con la perspectiva que se repita durante el verano. Y siempre rezando para que ningún evento internacional eleve los precios de la energía.  

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