La Remonetización de la Economía empuja la inflación
La realidad muestra una flagrante contradicción: el primer mandatario dice que la razón de la inflación es el "overhang monetario" y el rezago de la política monetaria expansiva, pero a la vez pretende inundar el mercado con préstamos que exceden el propósito de financiar el PIB real y solo se constituye un nuevo sobrante monetario catalizador del flagelo inflacionario.
Por Marco Esdras
La remonetizacion 3.0 que forma parte de la fase 4 explicada por Vladimiro Werning el lunes pasado en un evento organizado por la filial londinense del BBVA, pone el acento prosódico en los créditos en dólares. Así lo puso de relieve el jueves 22 de enero en la reunión habitual de los jueves del Directorio del ente de la calle Reconquista que sanciono la Com. "A" 8390 con el afán de flexibilizar aún mas el régimen de control de cambios instando a las empresas a emitir nuevas Obligaciones Negociables (ON). Ya muchas de ellas lo vienen haciendo desde noviembre de 2025 en sus 2 modalidades: Dólar Hard y Dólar Mep.
Esta remonetizacion es una inyección espuria de liquidez a un mercado monetario que está colmado de pesos. La solución estriba en estimular la demanda agregada bajando alícuotas de impuestos regresivos como es el IVA e Ingresos Brutos. Además, los prestamos terminan resultando de dificultoso repago y caldo de cultivo de inminentes quebrantos. Hay que instar con mecanismos fiscales a que los empresarios reinviertan las utilidades. El efecto macroeconómico que generan la multiplicación de saldos nominales podría decantar en un efecto subprime (2007) tal como padeció la economía de los EE. UU por un exceso de monetización. En efecto, en aquella oportunidad se otorgaron límites crediticios holgados por encima de la solvencia de los tomadores de créditos y los bancos quedaron con garantías insuficientes para recobrar sus acreencias.
Mientras tanto la mora, de acuerdo en que segmento se la observe, oscila entre el 7% y el 10%.
El dólar, una ganga
El proceso de remonetizacion en dólar contiene implícito un dólar subvaluado en el mercado doméstico y tasas que deben caer a niveles del 20%. Claro está, complica esa salida el freno súbito que exuda el proceso de desinflación. Al respecto, el primer mandatario sublima deliberaciones definiendo que, una vez erradicados los pasivos monetarios (sigue vigente el proceso de estabilización y nunca arranca el de Crecimiento) la tasa inflacionaria convergerá a la tasa de inflación internacional/importada. Ahora bien: ¿Cuál sería esa tasa? La inflación de EE. UU, de China, de UK o de la UE.
Mientras tanto en la plaza vernácula el dólar sigue en una senda de firme apreciación pudiendo llegar el mayorista a los $ 1.350 en 2 semanas vista.
Se sigue fomentando el apalancamiento en dólares tanto de las empresas como de las provincias. Este órdago de políticas cambiarias constituye en este momento la columna vertebral del Gobierno en su carrera de tener un dólar apreciado.
Esta decisión del Directorio del BCRA afecta la política de Exterior y Cambios Establece que las empresas podrán acceder al mercado oficial de cambios para disponer de dólares para cancelar deuda, siempre y cuando consigan préstamos con una vida promedio más larga al cancelado o emitan una nueva ON. También incluye el pago adelantado de cuotas de capital.
Para cerrar, el crédito que debería ser un instrumento para financiar proyectos de inversión y también para potenciar al consumo, se está convirtiendo en un problema cuando se complica su repago, o bien, cuando se otorga con fines eminentemente remonetizadores para que la Base Monetaria vaya del 4 % del PIB hacia el 9 % por una decisión de índole econométrica que surge de un modelo matemático y que dista obtusamente de la realidad.
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