25 de Noviembre de 2025 - 08:27

Telefónica exportaría cobre falseando la posición arancelaria, según fuentes de la Aduana

Telefónica Móviles Argentina S.A. exportó más de u$s 30 millones -valor FOB declarado- durante este año, en la posición arancelaria de “los demás” en “conductores eléctricos para una tensión inferior o igual a 80 voltios”. La mercadería sale por Canal Verde (sin controles de Aduana), pero sospechan que en realidad sería cobre proveniente del levantamiento de las redes de Telefónica para reemplazarlas por fibra óptica. Las sospechas existentes en la Aduana sobre la posible maniobra y sus implicancias penales.

Primero fue un rumor, luego una sospecha con algunos datos que abonaban su certeza, y ahora una información confirmada por cuatro fuentes de la Aduana, dos despachantes y dos agentes de comercio exterior. Según fuentes estadísticas confiables, Telefónica Móviles Argentina S.A., CUIT 30-67881435-7, exportó este año -hasta el 11 de noviembre- u$s 30.281.062,20 a través de la posición arancelaria 8544.49.00.190H, referido a cables que soportan bajo voltaje, aplicados principalmente en plaquetas y circuitos integrados. En todos los casos se declararon como “usado importado, incluyendo reacondicionados”; y sus destinos son España, Taiwán, Malasia y Tailandia. Las siguientes imágenes detallan una parte de esa información.

Más allá de lo declarado oficialmente, según diversas fuentes de la Dirección General de Aduanas (DGA), y agentes especializados de comercio exterior, en realidad se trataría de cobre a reciclar, al cual correspondería la posición arancelaria 740400, denominada “desperdicios y desechos de cobre”. Lo cual coincide con el movimiento de hace varios meses, cuando un argentino radicando en España, pero que mantiene buenos vínculos en la Argentina, solicitó cotización de honorarios por el movimiento de “600 latas (en la jerga, contenedores) para Telefónica”.

Poco después de ello, el empresario “ghosteó” a quienes había consultado, y luego se empezó a hablar del “cobre que sacan por otra posición”. Este movimiento exportador, aparentemente ilegal, cuenta con algunas ventajas o ejercicios de vista gorda. Para empezar, estos envíos salen por "Canal Verde", sin que la Aduana verifique el material de los contenedores. Y aunque los rumores hablan de varios involucrados, la información que pudo confirmar Minuto de Cierre, con fuente oficial -como se detalla en la siguiente foto- es que el depósito fiscal desde el cual se consolida la exportación es Logexpor. "Para un salto (de posición arancelaria) de este tipo, alcanza con el jefe aduanero del depósito fiscal", coinciden varias fuentes, aunque no descartan un guiño "desde arriba". 

Si la información se confirma en instancia administrativa -la DGA- y/o judicial, se le aplicará el artículo 954 del Código Aduanero, que está dentro del capítulo “Declaraciones inexactas y otras diferencias injustificadas”. Si el “servicio aduanero” detecta una “declaración que difiera con lo que resultare de la comprobación”, la multa sería de una a cinco (1 a 5 veces) el importe del perjuicio fiscal. Según diversas fuentes, el valor real de cada contenedor ronda los 120.000 dólares. Entre esa cifra y el valor de los cables de alto voltaje, que es muy inferior, puede calcularse el número -y la correspondiente multa- de la infracción aduanera.

 

La entrada de Clarín, el contexto político y las razones del salto arancelario

 

El desarme de la red telefónica de cobre, y su reemplazo por la fibra óptica, además de la obvia -y demorada- razonabilidad tecnológica, tiene una razón de fondo: la venta de Telefónica de Argentina al Grupo Clarín, que a través de Telecom se hará parte de una posición absolutamente dominante en el mercado de las telecomunicaciones. En un principio, el presidente Javier Milei se opuso a esta compra y fusión, ordenando la inmediata intervención de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).

El primer día hábil del 2026, Grupo Clarín se hará cargo completamente de Telefónica. Mientras tanto, se espera el dictamen definitivo de la CNDC, que se supone será favorable. La inclusión de Artes Gráficas del Litoral (AGL), del Grupo Clarín, en la impresión de la Boleta Única de Papel, aún perdonándole fallas de impresión; así como la ausencia de declaraciones altisonantes; denotan un buen momento en la relación con el presidente Javier Milei. Quizás el primer mandatario no recuerde que Carlos Menem le permitió al grupo de medios más poderoso del país quedarse con Canal 13, como Néstor Kirchner autorizó la fusión entre Cablevisión y Multicanal, para luego sufrir ambos al grupo que fundó Roberto Noble como principal opositor periodístico.

El supuesto salto arancelario de Telefónica Móviles Argentina S.A. parece más bien una desprolijidad propia que algo vinculado al Grupo Clarín. Sin embargo, aunque el precio de venta ya está acordado -u$s 1.245 millones-, un eventual juicio agregaría un pasivo a la empresa, por una mala praxis evitable. Una mancha más al tigre en la Argentina de hoy, producto de la codicia de un accionista que está de salida.

La operación de comercio exterior, con la supuesta exportación de cobre, tiene dos irregularidades de fondo, que de confirmarse serían objeto de graves sanciones. Una es la posible subfacturación, que genera perjuicio fiscal. La otra, también punible administrativamente, e inclusive judicializable, es el salto de posición arancelaria, que tiene sus razones.

La primera es que la posición real para exportar desechos de cobre, la 740400, requiere autorización de la Subsecretaría de Ambiente -antes secretaría y también ministerio- para hacerse efectiva. La misma suele tardar, según la pericia y los contactos del despachante, entre 45 y 60 días. En cambio, la posición arancelaria 8544.49.00.190H, no enfrenta esa limitación.

La otra razón es que la posición arancelaria de los desechos de cobre no tiene reintegro sobre el valor exportado. En cambio, la relativa a los cables de alto voltaje cobra un 5% de reintegro. De acuerdo a lo declarado hasta el momento, algo más de u$s 1.500.000, que podrían cobrarse este mismo año, antes que Telefónica pase a manos de Clarín.

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