04 de Octubre de 2017 - 21:35

Río Turbio: compran a dedo ropa de trabajo a razón de $ 8.100 por empleado

Con la mina paralizada, el interventor Zeidán y el coordinador Lumachi decidieron comprar ropa de trabajo. Y sin urgencia a la vista, apelaron a una contratación directa en lugar de una licitación. Con centenares de trabajadores en la empresa, gastaron más de $ 8.100 por cada uno de ellos, y no todos son mineros. 

El manejo administrativo de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), a cargo de un “sobrino” político del radical Eduardo Costa, sigue despertando críticas. Esta vez, por la compra directa de en una suma millonaria en ropa especial a la empresa Zonda Safety Gear.

Con la mina paralizada, YCRT igual le compró ropa a esta empresa fundada en 2007, que comenzó con indumentaria de alta montaña y ahora provee a empresas cuyos trabajadores operan en climas extremos, con la minería como emblema. “Es posible desarrollarse sin pedirle plata al Estado” dijo Sergio Vallejos Mini, su dueño (el hombre que ilustra esta nota), en marzo de 2013. Casi una humorada para este caso: YCRT gastará $ 4.729 al terminar 2017, fondos provenientes casi en su totalidad del Estado Nacional.

El gasto por está dentro de lo legal, pues el interventor de Río Turbio, Omar Zeidán, fue nombrado con rango de secretario de Estado, por el cual puede contratar hasta $ 65 millones sin llamar a licitación. Pero el desembarco de Zonda Safety Gear en Río Turbio llamó la atención por varios motivos.

El primero y más obvio, la casi paralización de la mina, con el gremio de ATE enfrentado con la intervención. También se comenta que Vallejos Mini tiene excelente llegada al coordinador general de YCRT (el segundo en importancia), Sergio Lumachi, como también a Zeidán.

Por otra parte, los más maliciosos señalan que la entrada de este jugador a Río Turbio desvía la mirada de C y V SRL, la empresa cuyo dueño es Lumachi (según se publicó en el Boletín Oficial de Santa Cruz), también proveedora de ropa para trabajo, y que sería proveedora de YCRT.

Este capítulo es uno más de la larga lista de desaciertos administrativos de Zeidán y Lumachi. Interventor y coordinador compraron una central metanométrica 20% más cara en euros de lo que pagó la “gestión De Vido” en 2009; taparon un accidente con 15 trabajadores afectados que ocurrió el 4 de agosto; se sacaron una “selfie” tomando whisky el día de las PASO; y hasta habrían pagado $ 20 millones por tecnología a un amigo de Sergio Berni. Sin contar que entre los empleados tienen a un primo de Rudy Ulloa, el histórico y pintoresco chofer de Néstor Kirchner. A la hora de hacer negocios, no hay “brecha” en Río Turbio.

Esta empresa con centenares de trabajadores recibe 4 veces el monto que el Estado Nacional facilitará a Santa Cruz, una provincia de casi 300.000 habitantes, en todo 2017. A pesar de ello, sigue gastando sin control para no producir carbón ni energía. Cada día que pasa, los trabajadores de Río Turbio repiten con más frecuencia dos frases: “Zeidán es un radical sin experiencia de gestión” y “Lumachi es el monje negro, se parece cada vez más a Lázaro Báez”. Ojalá que se equivoquen.

 

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