El éxodo que proyecta el Gobierno: 4 millones de personas podrían dejar el AMBA por el crecimiento de empleos en minería y petróleo en el interior del país
Después de décadas de concentración de población, empleo e industria en el Gran Buenos Aires, el Gobierno de Javier Milei proyecta un cambio en el mapa demográfico y productivo de la Argentina. Unos 4 millones de personas podrían trasladarse desde el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hacia distintas regiones del interior del país durante las próximas tres décadas, según afirmó Federico Sturzenegger al diario británico Financial Times.
La estimación forma parte de un extenso análisis publicado por el medio bajo el título “Milei’s great free trade experiment”, dedicado al programa económico del Gobierno para abrir la economía, reducir el peso del Estado y ampliar las exportaciones de energía, minería y agro.
De acuerdo con la hipótesis oficial, el desplazamiento de población estaría vinculado con el crecimiento de actividades extractivas y energéticas en distintas provincias, principalmente fuera del área metropolitana.
Cuántas personas podrían mudarse a la Patagonia y al norte del país
Sturzenegger estimó que 2 millones de personas podrían radicarse en la región petrolera y gasífera de la Patagonia, mientras que otras 2 millones se trasladarían a las provincias del norte asociadas a nuevos proyectos mineros.
La proyección está relacionada con la expansión de sectores que el Gobierno considera estratégicos para aumentar la producción y las exportaciones argentinas. Entre ellos aparecen los hidrocarburos, la minería y la actividad agropecuaria.
El plan de apertura económica fue precedido por un fuerte ajuste fiscal durante la primera etapa de la gestión de Javier Milei. Como principal resultado, el Gobierno destaca la desaceleración de la inflación, que pasó del 289% a comienzos de 2024 al 34%, aunque el recorte de subsidios y del gasto público también tuvo impacto sobre los ingresos disponibles de los hogares.
La administración libertaria apuesta a que el aumento de las exportaciones permita resolver una de las dificultades recurrentes de la economía argentina: la escasez de dólares.
Vaca Muerta, minería y el nuevo mapa productivo de la Argentina
Las exportaciones de energía, minería y agro alcanzaron niveles récord durante la gestión de Milei. En ese contexto, Sturzenegger sostiene que, a partir de las inversiones que están en marcha, la Argentina podría triplicar sus exportaciones en un plazo de cinco a seis años.
Uno de los principales focos de inversión está en Vaca Muerta, donde la cartera de nuevos proyectos supera los US$100.000 millones. En el norte argentino, en tanto, las expectativas están concentradas en minerales como cobre, litio y plata, además de otros recursos.
El oficialismo considera que el desarrollo de estas actividades puede generar puestos de trabajo tanto de manera directa como indirecta y, al mismo tiempo, impulsar industrias vinculadas con esos sectores, entre ellas la producción de fertilizantes y la petroquímica.
Sin embargo, la transformación que proyecta el Gobierno convive con una situación diferente en las actividades orientadas al mercado interno.
Desde fines de 2023 cerraron unas 3.400 empresas manufactureras y se perdieron más de 240.000 puestos de trabajo formales, según los datos citados en el informe. La industria textil estuvo entre los sectores más afectados por la reducción de aranceles y el avance de importaciones de menor precio.
Los empresarios industriales cuestionan que la apertura comercial se implemente sin una reducción previa de impuestos, con dificultades para acceder al financiamiento y en un contexto en el que también denuncian casos de contrabando y competencia desleal.
El Gobierno rechaza esos planteos y considera que se trata de pedidos de protección para empresas que, desde su perspectiva, se beneficiaron durante décadas de las restricciones comerciales.
El contraste queda expuesto en casos como el de la fábrica de neumáticos Fate, que cerró en febrero y dejó 920 trabajadores sin empleo. Mientras el Gobierno sostiene que las nuevas inversiones pueden modificar el mapa productivo y laboral del país, trabajadores y sindicatos ponen en duda que las actividades extractivas puedan reemplazar en el corto plazo los puestos industriales que se perdieron en el Gran Buenos Aires.
La proyección oficial, de concretarse, implicaría una transformación de largo plazo: 4 millones de personas podrían dejar el AMBA en las próximas tres décadas para radicarse en regiones vinculadas con la producción de petróleo, gas y minerales.
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