05 de Agosto de 2026 - 20:36

Pablo Quirno pidió la renuncia de Victoria Villarruel en medio de la tensión por la Ley de Propiedad Privada

La interna entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a escalar este miércoles, luego de que el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, reclamara públicamente que la titular del Senado "dé un paso al costado" si no comparte el rumbo del Gobierno. El pedido se produjo en un contexto de máxima tensión política por el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y tras un nuevo conflicto entre la Casa Rosada y la vicepresidenta por el desarrollo de la sesión en la Cámara alta.

El enfrentamiento se profundizó después de que el Gobierno debiera retirar del proyecto el capítulo que habilitaba la venta de tierras a extranjeros, ante el rechazo de gobernadores y bloques aliados. A ese revés legislativo se sumó otra decisión que generó malestar en el Ejecutivo: Villarruel autorizó a la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti a participar de manera virtual en la sesión de este jueves, una medida que la Casa Rosada interpretó como un gesto político hacia la oposición en un momento clave para el oficialismo.

La sesión en el Senado agravó el conflicto entre el Gobierno y Villarruel

La autorización para que Fernández Sagasti vote de forma remota deberá ser ratificada por el pleno del Senado. La legisladora mendocina, que cursa un embarazo de 32 semanas, no puede viajar a Buenos Aires por recomendación médica.

Si bien la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, calificó la decisión de Villarruel como un acto institucional, en el Gobierno generó fuerte enojo. La vicepresidenta también había expresado en distintas oportunidades su rechazo al capítulo sobre la extranjerización de tierras, que finalmente fue eliminado del proyecto, por lo que su decisión respecto de la participación de Fernández Sagasti fue observada con suspicacia dentro del oficialismo.

Pablo Quirno: "Que se corra"

En diálogo con Eduardo Feinmann y Pablo Rossi por A24, el canciller Pablo Quirno cuestionó las publicaciones de Villarruel en redes sociales, donde la vicepresidenta manifestó su “genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias” del Presidente.

“Me parece que son declaraciones muy desafortunadas. La vicepresidente compuso una fórmula de gobierno y, como dijo el jefe de gabinete, si no está de acuerdo, si piensa que el presidente está en esa condición, que además de ser un comentario pseudogolpista, porque dice que el presidente no tiene las capacidades mentales para dirigir un país. Que se corra”, afirmó Quirno.

Luego agregó: “Nosotros somos un equipo de gobierno que está tratando de llevar la Argentina a un lugar con mucho esfuerzo de los argentinos y esto no es lo que corresponde de un vicepresidente. Lo que tiene que hacer es acompañar lo que el presidente tiene en su plan de gobierno”.

En la misma línea, sostuvo que “constantemente hace este tipo de comentarios que son contrarios a la autoridad presidencial” y redobló su postura: “Estoy pidiendo que dé un paso al costado si ella piensa esto. Claramente, no es procedente hablar de un presidente de esa manera”.

Además, el funcionario señaló: “Sí es sabido que desde el principio ha tratado de generar desestabilización del Gobierno. Se presentaba en los famosos primeros tres meses ante diferentes actores de la ciudadanía diciendo: ‘No se preocupen, si pasa algo, yo estoy’”.

El antecedente de Diego Santilli y el origen de la polémica

Las declaraciones de Quirno se suman a las que días atrás había realizado el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien también reclamó la salida de Villarruel. En diálogo con Eduardo Feinmann por Radio Mitre, calificó de “barbaridad” y “disparate” los mensajes publicados por la vicepresidenta en X y, al ser consultado sobre una eventual renuncia, respondió: “Que dé un paso al costado. Si cree que es así, que dé un paso al costado, que arme su proceso y que compita”.

La controversia comenzó cuando Villarruel respondió a un reposteo del presidente Milei de una publicación de la diputada Lilia Lemoine, quien la acusaba de coordinar acciones contra el Gobierno junto con la legisladora opositora Marcela Pagano. En ese contexto, la vicepresidenta publicó en X su “genuina preocupación” por el estado del mandatario y habló de “persecuciones imaginarias”, expresiones que fueron interpretadas por el oficialismo como un cuestionamiento directo a la autoridad presidencial.

El conflicto terminó de agravarse cuando Villarruel firmó el decreto que habilitó la participación virtual de Fernández Sagasti en la sesión por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una decisión que en la Casa Rosada fue leída como un nuevo gesto hacia la oposición mientras el oficialismo enfrentaba dificultades para reunir el quórum y acababa de resignar uno de los puntos centrales del proyecto: el capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros.

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