El tarifazo de la Costa Atlántica desató críticas contra EDEA: nula gestión de usuarios, sólo 15 días para evitar los cortes y una actitud de “empresa muy cerrada”
El escenario de facturas impagables -literalmente- pudo evitarse, según la opinión de especialistas. Recambio de medidores, usuarios que no hicieron el trámite para pedir subsidios y empresarios sin sensibilidad social. El marco de los aumentos nacionales y provinciales, y la amenaza proferida esta misma semana por el secretario nacional de Energía y Minería.
Las condiciones estructurales ya estaban dadas para que a los vecinos del Partido de la Costa, casi 130.000 permanentes, les llegaran facturas exorbitantes: escasa extensión de la red de gas (y la consecuente calefacción eléctrica), fuertes picos de frío durante el invierno, aumenta de tarifas tanto a nivel nacional como provincial (en mayor medida las primeras) y pocos usuarios adheridos al Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Sumado a ello, la actitud de Empresa Distribuidora de Energía Atlántica (EDEA) en nada vinculada a la responsabilidad social, atribuida principalmente a su dueño declarado -Rogelio Pagano-, como también al supuesto accionista y hombre de injerencia diaria en los asuntos del Grupo DESA, Jorge “El Corcho” Rodríguez.
Todo ello, sin profundizar en una matriz de inversión de todo el grupo -no sólo EDEA sino también Edelap, EDEN y EDES, todas en Provincia de Buenos Aires- más ligada al marketing y el incremento de la facturación antes que al equilibrio social. “Un argumento extendido es que los nuevos medidores son más fieles al consumo real”, apunto Walter Martello, ex interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y defensor del pueblo adjunto de la Provincia de Buenos Aires. “En ese caso -agrega-, es lo correcto, pero EDEA podría haber destinado inversión y esfuerzos también a concientizar a los vecinos sobre la necesidad de adherirse al RASE, mejorar sus cerramientos o conocer el consumo de sus electrodomésticos”.
Según Martello, como otros especialistas e involucrados que prefieren dar su opinión “off the record”, la actitud de la distribuidora eléctrica fue del tipo “nosotros vendemos luz”. Martello criticó que la única solución propuesta por EDEA fue otorgar un período de gracia de 15 días sin cortar la luz, para que jubilados de la mínima paguen facturas que triplican su haber. “Sería lógica que otorguen más tiempo buscando una solución, más aún porque el nivel de incobrabilidad del sistema eléctrico es muy bajo, no llega al 3%”.
Empresarios sin empatía, a tono con el Gobierno Nacional
El presidente y dueño del Grupo DESA es Rogelio Pagano, que trabajó codo a codo con Marcelo Mindlin para armar el Grupo Pampa desde que el mismo era Dolphin Fund. En 2014 se “independizó” de cierta manera, armando el grupo que hoy presidente, que tuvo su crecimiento fundamental -comprando todas las distribuidoras eléctricas de la Provincia de Buenos Aires- durante la presidencia de Mauricio Macri y la gobernación de María Eugenia Vidal. Además, se quedó con la distribución eléctrica de Salta comprando EDESA. De cierta manera, es el típico empresario tecnocrático vinculado al poder económico.
Sin embargo, su “socio” -aunque no figura formalmente como tal- es Jorge “Corcho” Rodríguez, que cimentó su crecimiento económico en los muy buenos vínculos con el peronismo. Desde el manejo de la fortuna del -ya fallecido- ex jefe montonero Rodolfo Galimberti; hasta la inmejorable relación con el ex ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, a quien inclusive le facilitó el vínculo con el entonces -y ahora también- presidente de la República Federativa del Brasil, Luis Inacio “Lula” Da Silva. Ni Pagano, ni “Corcho” Rodríguez, como tampoco ningún directivo del Grupo Desa o EDEA, anticiparon el actual escenario de conflictividad social.
Aunque los datos sobran si están las ganas de entenderlos. Por ejemplo, que en las facturas de ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) del Partido de la Costa, el “impuesto” municipal por excelencia, el 40% del monto corresponde al pago del servicio eléctrico. “La distribuidora tiene todos los datos necesarios para implementar un sistema de cuotas de aquellos usuarios que hoy no pueden pagar sus tarifas, en lugar de cómodamente establecer solo 15 días de tolerancia”, señaló Martello. “Deberían hacerlo en forma inmediata para que la situación no escale”, agregó.
Para colmo de males, el funcionario nacional Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería, calificó esta semana de “ridiculez” y “aberración” al Régimen de Zonas Frías, en un evento de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham). Si a las tarifas eléctricas de la Costa Atlántica bonaerense, se le sumara el retroceso del esquema de Zonas Frías -ampliado por ley en 2021-, todos los vecinos del Partido de la Costa enfrentarían inviernos de tarifas imposibles, no solo los actuales que se calefaccionan con electricidad, sino también los que hoy cuentan con la ventaja -calórica y económica- del gas de red.
