Refuerzan las medidas fitosanitarias para evitar el avance del picudo rojo en Argentina
El SENASA actualizó el Plan de Contingencia contra una de las plagas más peligrosas para las palmeras y prohibió el traslado de ejemplares sospechosos para reducir el riesgo de dispersión.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reforzó las acciones de prevención y control contra el picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), una plaga de importancia cuarentenaria que representa una seria amenaza para distintas especies de palmeras presentes en el país.
La medida fue oficializada mediante la Disposición 1/2026 de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, publicada este miércoles en el Boletín Oficial. La normativa actualiza el Plan de Contingencia vigente y establece nuevas herramientas para actuar de manera más eficiente ante la detección de la plaga.
Según informó el organismo, la actualización contempla las acciones y medidas fitosanitarias que deberán implementarse en las áreas donde se confirme la presencia del insecto, con el objetivo de contener su avance y reducir el riesgo de dispersión hacia nuevas zonas. Uno de los puntos centrales de la disposición es la prohibición del traslado de ejemplares sospechosos de estar afectados por el picudo rojo, independientemente del estadio biológico en el que se encuentre la plaga o de la forma en que el material vegetal sea acondicionado y transportado.
Uno de los puntos centrales de la disposición es la prohibición del traslado de ejemplares sospechosos de estar afectados por el picudo rojo, independientemente del estadio biológico en el que se encuentre la plaga o de la forma en que el material vegetal sea acondicionado y transportado.
Además, el SENASA estableció que toda persona que detecte síntomas o sospeche de la presencia del insecto deberá comunicarlo de manera inmediata al organismo, que evaluará la situación y determinará las acciones sanitarias correspondientes.
El picudo rojo es considerado una de las plagas más destructivas para las palmeras a nivel mundial. Las larvas se desarrollan en el interior de los troncos, donde excavan galerías que debilitan la estructura de la planta y pueden provocar su muerte. Debido a que gran parte del daño ocurre internamente, las infestaciones suelen detectarse cuando el deterioro ya es avanzado.
Las larvas se desarrollan en el interior de los troncos, donde excavan galerías que debilitan la estructura de la planta y pueden provocar su muerte.
Desde el SENASA señalaron que estas medidas buscan fortalecer la vigilancia fitosanitaria y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales focos de la plaga. Asimismo, remarcaron la importancia de la colaboración de productores, viveristas, municipios y ciudadanos para detectar tempranamente cualquier sospecha. Con esta actualización normativa, el organismo nacional busca proteger el patrimonio fitosanitario argentino, preservar las especies de palmeras presentes en el territorio y minimizar el impacto económico y ambiental que podría generar la expansión del picudo rojo.
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