Frente a las confusiones en la importación de GNL, Gazprom insiste que puede ser un proveedor competitivo para la Argentina
El lunes próximo se presentarán las primeras ofertas para la importación de Gas Natural Licuado (GNL). Aunque la fecha está próxima, Gazprom evalúa participar. "No podemos confirmarlo, pero tampoco descartarlo", apuntan desde la embajada rusa. Desde 2024, las gestiones diplomáticas y empresariales fracasaron sistemáticamente. “Son licitaciones cerradas, no nos permiten participar”, admiten fuentes oficiales. “Nuestro precio era mejor del que finalmente pagaron, pero hay discriminación ideológica”, apunta un intermediario clave.
La importación de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina, clave para los días de invierno en los que no alcanza la producción nacional, atraviesa una tormenta perfecta. Por factores exógenos: la guerra elevó el precio del Millón de BUT por encima de los 22 dólares, cuando el año pasado se pagó a un promedio de 12 dólares. Sería otro golpe a una inflación que no baja, que inclusive obligó a YPF a congelar el precio de las naftas durante 45 días.
Pero también hay factores endógenos. Justo este año se promovió que la importación de GNL fuera realizada por actores privados, desplazando del tradicional rol a ENARSA, donde justamente la semana pasada renunció el ejecutivo responsable de ese proceso, Jorge O´Donell (https://postenergetico.com.ar/sorpresiva-renuncia-en-enarsa-a-dias-de-una-licitacion-clave-para-la-importacion-de-gnl/). Como la pretensión del gobierno -desplazar al Estado entronizando a privados- parece más ideológica que realista, la primera importación de barcos sería realizada por ENARSA. Al fin y al cabo, ¿qué empresas o empresarios pueden conseguir el fondeo para pagar hoy y cobrar recién cuando lleguen las facturas del gas?
En ese contexto, aparece la vieja discusión sobre si comprar el GNL a los amigos de la geopolítica, o a quién lo provee a mejor precio. En esta última posición se ubicaría Gazprom, la gigante rusa que posee -nada más ni nada menos- que el 15% de las reservas mundiales de gas. En una afirmación diplomática, al estilo "no lo confirmamos ni lo desmentimos", desde la Embajada de Rusia en la Argentina señalan lo siguiente: "Puede ser que Gazprom participe de las ofertas del lunes. Aunque no podemos afirmar eso al 100%". En un gobierno -el argentino- que exhibe el superávit fiscal como logro, inclusive dogma, pagar menos por un insumo clave es importante. Pero quizás no tanto como su sistema de alianzas internacionales, volcado hoy principalmente hacia Estados Unidos e Israel.
Argentina es un gran productor de gas natural, que puede llegar a casi 131 millones de metros cúbicos diarios –enero de este año- o trepar a más de 160 Mm3, como en julio pasado. Sin embargo, la mayor demanda del invierno -para calefacción o generación eléctrica principalmente- no se cubre con recursos propios y debe importar Gas Natural Licuado (GNL).
En 2024, a través de la petrolera estatal ENARSA, Argentina totalizó compras anuales por u$s 672 millones en 30 buques, a razón de u$s 10,7 el Millón de BTU, la unidad de medida de este insumo. Aunque fue presentado como un éxito y un ahorro, en relación a un 2023 donde la guerra entre Rusia y Ucrania disparó los precios, la Argentina podría haber ahorrado más.
Además, la improvisación y los errores fueron tantos, que en mayo de ese año la Argentina tuvo que comprar de urgencia un barco de 44 millones de metros cúbicos a Petrobras. Sólo eso evitó que un país rico en recursos se quedara sin el gas que le sobra en otras épocas del año. Aquí no hubo prejuicio ideológico, aunque Milei haya calificado al presidente de Brasil, “Lula” Da Silva, de comunista.
Rusia no tiene esa suerte. “Nosotros habíamos fijado un precio de u$s 8 el Millón de BTU con Gazprom. A eso íbamos a cargarle una comisión de intermediarios, pero nunca hubiéramos llegado a los 10 dólares”, le confió a ICN Diario un empresario que cuenta sus viajes a Rusia por decenas. “Por desgracia, sufrimos discriminación ideológica de parte del gobierno de Milei”, afirma la misma fuente, que tuvo cargos electivos representando al PRO cuando Mauricio Macri era presidente.
En la Embajada de Rusia confirman parte de esta información. “No creo que Gazprom informe su precio”, se ataja un diplomático consultado. “Pero siempre quiso participar, y nosotros colaboramos en esa intención; pero lamentablemente fue todo infructuoso, porque se trata de licitaciones cerradas”, agregó.
Cada año, mayores costos y complicaciones
Mientras el gobierno argentino le cierra las puertas al GNL ruso, los barcos que lo proveen llegan principalmente desde Estados Unidos, Trinidad y Tobago, u Oriente Medio, operados por comercializadores globales como Glencore y Total Energies. Para colmo, en el 2025, a un precio mayor: entre u$s 11 y 13 el Millón de BTU. Como consecuencia de ello, fueron menos barcos que en 2024 -27 en lugar de 30-, pero la erogación fue mayor, rondando los u$s 740 millones.
Durante el año pasado, diplomáticos y empresarios vinculados a Rusia insistieron con sus propuestas, pero nuevamente sin éxito. “Celebramos algunas reuniones con YPF y Enarsa, pero no avanzamos más allá de eso. Aunque nuestros precios eran muy competitivos, prefieren comprarle a Estados Unidos, aunque el GNL sea más caro”, le confió a ICN Diario una fuente vinculada a esas tratativas.
“Había un mal entendimiento entre Gazprom y Enarsa, entiendo que esa situación no cambió”, agregó. Este año, mientras tanto, la Administración Milei anunció un nuevo esquema de compra por parte de actores privados, sin la participación de ENARSA. Pero entre las dificultades de financiamiento, y el encarecimiento del GNL de las últimas semanas, otra vez será necesaria la intervención del Estado argentino en el proceso.
Este año, la guerra entre Estados Unidos e Israel, contra Irán, los precios del GNL volaron. Entre tantos ataques cruzados, Irán bombardeó -produciendo graves daños- a la Ciudad Industrial de Ras Laffan, ubicada en Qatar, que procesa cerca del 20% del gas mundial. El pronóstico de Trump de una guerra de cinco días resultó errado, y nadie puede aventurar el final de esta historia.
En ese contexto, en la Embajada de Rusia en Buenos Aires, admiten que podrían participar de las importaciones argentinas de GNL. “Estamos analizando la oportunidad de participar este año. Aunque, como dicen los argentinos, el tango se baila de a dos. Es imposible si sólo una parte quiere”, explicó una fuente diplomática.
NOTAS RELACIONADAS
