06 de Marzo de 2026 - 15:18

"No estoy preparado para contar las atrocidades que me hicieron": Nahuel Gallo, el gendarme argentino cautivo en Venezuela, habló tras recuperar su libertad

El gendarme argentino Nahuel Gallo reapareció públicamente este miércoles tras recuperar su libertad luego de haber pasado 448 días detenido en Venezuela. En una breve declaración ante los medios, el suboficial aseguró que se encuentra en buen estado de salud, aunque reveló que su paso por la cárcel estuvo marcado por fuertes padecimientos psicológicos.

Gallo permaneció encarcelado en Rodeo 1, un penal donde el chavismo mantiene detenidos a presos políticos de diversas nacionalidades. Durante gran parte de su cautiverio estuvo incomunicado, sin visitas ni contacto telefónico con su familia.

“El Rodeo 1 no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante tortura psicológica, no muy grata para contarla”, dijo Gallo en una breve comparecencia sin preguntas de los periodistas.

El pedido de Nahuel Gallo por los extranjeros que siguen detenidos en Venezuela

El gendarme argentino también aprovechó su primera aparición pública para reclamar por la situación de otros extranjeros que continúan detenidos en el país caribeño. Recordó que todavía hay personas privadas de su libertad y pidió que se intensifiquen las gestiones para lograr su liberación mediante la ley de amnistía. “Ayuden a esa gente, pongan su granito de presión. Yo sigo encerrado, mi mente. Hasta que no liberen a esos 24 extranjeros yo no soy libre”, sostuvo.

Gallo se presentó ante la prensa acompañado por el canciller argentino, Pablo Quirno, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

El suboficial, de 33 años, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando ingresó a Venezuela desde Colombia. De acuerdo con el relato de su esposa, la venezolana María Alexandra Gómez, el viaje tenía como objetivo reencontrarse con ella y con el hijo que tienen en común, pero nunca llegó a destino. Ese mismo día fue capturado por fuerzas de seguridad chavistas y permaneció incomunicado desde entonces.

Desde el gobierno venezolano afirmaron que el gendarme había intentado cruzar la frontera de forma irregular “ocultando su verdadero plan criminal bajo el ropaje de una visita sentimental”. Según la acusación de la fiscalía venezolana, Gallo estaba investigado “por su vinculación a un grupo de personas” que, “con apoyo de grupos de la ultraderecha internacional”, planeaba “ejecutar una serie de acciones desestabilizadoras y terroristas”.

Durante casi 15 meses, el gendarme argentino no tuvo contacto con su esposa ni con su hijo de tres años. La primera comunicación telefónica con su familia ocurrió apenas tres días antes de su excarcelación.

“Salí con mucha incertidumbre porque no sabía si iba a ser liberado o trasladado a otro lugar”, relató al recordar el momento en que recibió la orden de abandonar el penal. Horas después de su salida, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) informó que el suboficial había abordado un avión para regresar al país, donde lo esperaba su familia.

Nahuel Gallo será citado como testigo en la causa contra Maduro

Aunque dejó entrever que en el futuro podría contar con mayor detalle lo que vivió durante su cautiverio, Gallo explicó que todavía no está preparado para hacerlo. “Es feo, no puedo contar las atrocidades que me hicieron, no estoy preparado”, señaló.

El gendarme sostuvo además que tanto él como otros detenidos fueron tratados como rehenes por el chavismo. Según afirmó, los presos políticos eran utilizados como una “ficha de cambio” por el régimen venezolano.

Ese mismo miércoles, la Justicia argentina lo citó a declarar como testigo en la causa que investiga presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por Nicolás Maduro y otros altos funcionarios del chavismo. El expediente avanza en tribunales argentinos bajo el principio de jurisdicción universal.

El caso de Gallo fue uno de los cinco que involucraron a ciudadanos argentinos detenidos en Venezuela. Sin embargo, su pertenencia a la Gendarmería lo convirtió en el más resonante y profundizó la crisis diplomática entre el gobierno de Javier Milei y el de Maduro.

Las relaciones entre ambos países ya estaban deterioradas desde las elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024, cuando Milei fue uno de los primeros líderes en denunciar que Maduro había cometido fraude electoral. La tensión se había intensificado meses antes, cuando parte del equipo político de María Corina Machado se refugió en la embajada argentina en Caracas para evitar la persecución del chavismo.

Tras la liberación de Gallo, el único ciudadano argentino que permanece detenido en Venezuela es el abogado Germán Giuliani. Su hermana, Vanesa Giuliani, reclamó públicamente su liberación este lunes a través de la red social X. “Está ahí hace nueve meses. ¡Devuelvan a Germán a su familia! ¡Alguien que lo ayude!”, escribió.

Giuliani fue arrestado el 21 de mayo y enfrenta cargos por “terrorismo y narcotráfico”, acusaciones que también pesan sobre otros presos políticos en el país. Según su familia, había viajado a Venezuela por cuestiones laborales. “Fue a firmar unos contratos; en Venezuela no hay estado de derecho”, denunció su hermana.

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