Liberaron a Nahuel Gallo, el gendarme que estuvo detenido en Venezuela màs de un año acusado de espionaje
El gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó la libertad este domingo tras haber permanecido detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, un período que se extendió durante 448 días por orden del régimen de Nicolás Maduro. Su liberación fue confirmada oficialmente y el efectivo ya se encuentra nuevamente en el país.
El regreso se concretó en la madrugada, cuando el joven arribó a la Argentina a las 4.45 en un vuelo privado vinculado a la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), aeronave utilizada con frecuencia por Claudio “el Chiqui” Tapia. En el aeropuerto de Ezeiza lo esperaban su esposa María Alexandra Gómez, la ministra Alejandra Monteoliva y la senadora Patricia Bullrich, bajo un importante operativo de seguridad. Allí también se produjo el reencuentro con su hijo Víctor.
“Acabo de hablar con Nahuel y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, escribió su mujer en redes sociales, donde además agradeció el apoyo recibido durante el proceso.
El rol de la AFA y el vuelo que trajo a Nahuel Gallo
La aeronave que trasladó a Gallo pertenece a la empresa Baires Fly, compañía que mantiene vínculos con Fred Machado a través de uno de sus socios, Sergio Daniel Mastropietro, relacionado con la firma de aviación. Asimismo, la empresa aparece asociada al titular de la AFA, Claudio “el Chiqui” Tapia, quien suele utilizar estos aviones para viajes oficiales o traslados personales.
Fue justamente la AFA la que difundió el primer comunicado oficial tras la liberación del cabo primero, acompañado de una imagen en la que se lo ve junto a autoridades de la entidad. El texto, titulado “El fútbol, un puente humanitario”, señaló: “Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la señora presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura”.
“Asimismo, reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”, añadió el comunicado publicado en la web oficial. En la imagen difundida aparecen junto a Gallo Luciano Nakis, prosecretario de la AFA, y el jefe de Relaciones Institucionales, Fernando Isla Cáceres.
Por su parte, Claudio “el Chiqui” Tapia también se expresó en redes sociales: “Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia”. En otra publicación agregó: “El fútbol nos une, trasciende fronteras y demuestra que siempre es posible construir puentes para el entendimiento y la cooperación”.
Repercusiones del Gobierno tras la liberación
El tema también tuvo impacto político. El domingo por la noche, luego de su discurso en el Congreso, el presidente Javier Milei fue consultado en LN+ sobre la liberación del gendarme. “Era una tragedia que nuestro gendarme estuviera secuestrado. Si vuelve por el motivo que fuera, por la gestión de Estados Unidos o Italia, o por el vehículo que puso otra persona, bienvenido. Acá lo importante es que Nahuel Gallo vuelva a estar con nosotros”, sostuvo.
En relación con las causas y denuncias que involucran a Tapia, el mandatario deslizó sin mencionarlo directamente que “se noqueará solo”. “Las cosas que veo son que cada cosa que hacen se ensucian más”, afirmó.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto también hubo una confirmación oficial. El canciller Pablo Quirno escribió en redes: “Gallo fue liberado y ya se encuentra fuera de la República Bolivariana de Venezuela”.
De este modo, tras 448 días de detención en territorio venezolano, Nahuel Gallo volvió a la Argentina en un operativo que combinó gestiones diplomáticas y la intervención del ámbito deportivo. Su llegada puso fin a un prolongado episodio que había generado preocupación tanto en el plano político como en la opinión pública.
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