Reforma del Banco Central: Milei envió al Congreso el proyecto para modificar la Carta Orgánica del BCRA
El presidente Javier Milei presentó por cadena nacional el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), una de las iniciativas económicas y legislativas más importantes que impulsa el Gobierno para el segundo semestre. Horas después del anuncio, el texto ingresó al Congreso a través de la Cámara de Diputados.
En un mensaje de 20 minutos, el mandatario detalló los principales ejes de la propuesta, que ahora comenzará su tratamiento parlamentario. El objetivo de la reforma es prohibir el financiamiento monetario del Tesoro, fortalecer la independencia del Banco Central y establecer sanciones para los funcionarios que incumplan las nuevas disposiciones.
Durante su discurso, Milei cuestionó con dureza a exfuncionarios y dirigentes a quienes responsabilizó por haber utilizado la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal. En ese marco, volvió a criticar el funcionamiento que tuvo el Banco Central durante las últimas décadas y afirmó que esa política trasladó el costo de los desequilibrios fiscales a la población a través de la inflación.
La iniciativa también busca fijar límites permanentes al financiamiento del Tesoro, devolver a la estabilidad de precios el rol central dentro de la misión del organismo y restringir la posibilidad de que futuras administraciones modifiquen esas reglas.
Reforma de la Carta Orgánica del BCRA: los principales cambios que impulsa el Gobierno
El proyecto forma parte de los compromisos asumidos por la administración nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque desde la Casa Rosada sostienen que responde principalmente a uno de los pilares del programa económico de Javier Milei: impedir que el Banco Central vuelva a financiar el déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Uno de los cambios más relevantes apunta a redefinir los objetivos del BCRA. La normativa vigente, modificada en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, establece que la entidad debe promover la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
Para el oficialismo, esa definición amplió en exceso las funciones de la autoridad monetaria y otorgó un mayor margen de discrecionalidad. Por eso, la reforma propone volver a un mandato más limitado, con la preservación del valor de la moneda y la estabilidad de precios como prioridades centrales.
En ese mismo sentido, la iniciativa establece la prohibición del financiamiento directo e indirecto del Banco Central al Tesoro, con el propósito de eliminar o restringir al máximo los mecanismos que permiten asistir al Estado mediante emisión monetaria.
Según Milei, esa práctica fue una de las principales causas de la inflación en la Argentina. Por ese motivo, el Gobierno considera que la prohibición debe quedar incorporada por ley para impedir que futuras administraciones vuelvan a utilizar al BCRA como fuente de financiamiento frente a desequilibrios fiscales.
Además, el proyecto contempla modificaciones en el tratamiento de las utilidades del organismo y propone avanzar sobre las letras intransferibles, instrumentos entregados por el Tesoro al Banco Central a cambio de reservas internacionales.
Sanciones penales e independencia del Banco Central
Otro de los puntos centrales de la reforma incorpora sanciones para los funcionarios que incumplan las nuevas restricciones previstas en la Carta Orgánica. Milei adelantó que el financiamiento monetario del déficit podría ser considerado una estafa y una asociación ilícita.
Durante su reciente visita a Perú, el Presidente sostuvo que deberían afrontar consecuencias penales el titular y el directorio del Banco Central, los integrantes del Poder Ejecutivo y también los legisladores que aprueben presupuestos deficitarios financiados mediante emisión monetaria.
“Van a ir presos el presidente del BCRA, el directorio, el Ejecutivo y diputados y senadores que aprueben presupuestos con déficit fiscal”, advirtió Milei al anticipar parte del contenido del proyecto.
La propuesta también apunta a reforzar la independencia institucional del Banco Central frente al Poder Ejecutivo. El objetivo es proteger las decisiones de política monetaria de las necesidades fiscales del gobierno de turno y establecer reglas más estrictas para el funcionamiento del organismo.
En ese sentido, el Ejecutivo busca revertir buena parte de las modificaciones introducidas por la Ley 26.739, sancionada en 2012, que amplió las funciones del BCRA y habilitó una participación más activa de la entidad en el financiamiento de políticas públicas.
Para la administración libertaria, esos cambios facilitaron el uso de la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal. Con la nueva legislación, el Gobierno pretende acotar esas facultades y delimitar con mayor precisión las competencias de la autoridad monetaria.
El modelo de Perú que inspira la reforma del BCRA
El Gobierno tomó como referencia la legislación de Perú, que fija como objetivo principal de su banco central la preservación de la estabilidad monetaria. En el oficialismo sostienen que ese esquema institucional permitió mantener niveles de inflación inferiores al promedio de América Latina, incluso durante períodos de fuerte inestabilidad política.
La intención es trasladar algunos de esos principios al sistema argentino mediante un marco legal que resulte más difícil de modificar ante futuros cambios de gobierno.
La iniciativa deberá ahora avanzar en el Congreso, donde La Libertad Avanza no cuenta con mayoría propia. Diego Santilli, Patricia Bullrich y Martín Menem serán algunas de las principales figuras del oficialismo encargadas de negociar los respaldos necesarios y defender un proyecto que el Gobierno considera clave para consolidar su programa económico.
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