27 de Julio de 2026 - 11:23

El Gobierno apuesta a una dolarización de facto

Ante el fracaso de la aplicación de la escuela austríaca —donde nunca hubo deflación ni reducción de Base Monetaria—, el BCRA y el Tesoro hacen "fuerza de equipo" sancionando la Ley de Inocencia Fiscal versión 2 y la Com. "A" 8460.

Análisis económico y monetario - Por Marco Esdras

En el debate contemporáneo de política económica y diseño de políticas públicas, cuando una autoridad monetaria no logra imponer la dolarización oficial que requería de una ley formal del Congreso, una tasa de conversión monetaria del circulante, préstamos y depósitos y una venia explícita del emisor internacional, pero logra habilitar que sus agentes económicos puedan abonar salarios en dólares, el fenómeno trasciende la mera coyuntura para inscribirse en la rigurosidad de los regímenes monetarios avanzados. 

1. Competencia de Monedas o Bimonetarismo Legalizado 

Academicamente, este escenario no responde a una dolarización formal (o de jure), sino a una progresión de conceptos en la literatura monetaria. Cuando el Ejecutivo y el Banco Central desregulan el marco legal (incluyendo el código civil, comercial y laboral) para permitir que los agentes económicos pacten y liquiden obligaciones —incluyendo los salarios— en divisas, el fenómeno se enmarca en la competencia de monedas

A diferencia de una dolarización oficial, el Estado no necesita retirar de circulación la moneda local, no fija una tasa de conversión irrevocable, ni requiere un marco de coordinación con la Reserva Federal de los EE. UU. Simplemente levanta las restricciones de curso legal forzoso para que múltiples monedas coexistan formalmente, consolidando un sistema bimonetario. 

2. Sustitución de Monedas (Currency Substitution) 

Desde la teoría monetaria estricta, habilitar el pago de salarios en dólares representa el cruce de una frontera crítica: el paso hacia la sustitución de monedas plena. 

En economías con regímenes de alta inflación persistente, los agentes privados primero adoptan la divisa extranjera como reserva de valor (ahorro), etapa conocida como sustitución de activos o dolarización financiera. Sin embargo, cuando la moneda extranjera comienza a utilizarse de manera legal y recurrente para transacciones corrientes, fijación de precios y remuneración del trabajo, la economía experimenta una sustitución de monedas a escala sistémica.

Implicancia Macroeconómica Fundamental: Al optar por la competencia de monedas, el Estado traslada la carga financiera de la dolarización al sector privado. Se evita la necesidad de contar con los miles de millones de dólares en reservas netas internacionales que exigiría el rescate compulsivo de la base monetaria.  

 

Comparativa Institucional de Regímenes Monetarios

 

Impacto en el Sistema Financiero: Balances y Regulación 

Un esquema de competencia de monedas, donde se habilitan salarios y transacciones en moneda extranjera sin una dolarización formal, altera radicalmente la arquitectura de riesgos del sistema financiero. Los bancos comerciales se convierten en el epicentro de la intermediación de una divisa sobre la cual la autoridad monetaria local no tiene control de emisión.
 
A. Calce de Monedas (Currency Mismatch) 
 
El calce de monedas refiere a la correspondencia entre activos y denominaciones pasivas. Aquí destaca el riesgo de descalce indirecto: aunque un banco mantenga un estricto calce directo (prestara dólares solo a quienes generan dólares), surge un descalce masivo si los prestatarios generan sus ingresos en la moneda local o en un mercado interno dolarizado de facto, pero expuesto a devaluaciones del tipo de cambio oficial. Si la moneda local se devalúa bruscamente, la capacidad de pago del deudor se desploma, transformando un crédito en dólares supuestamente calzado en un incobrable. 
 
Asimismo, la volatilidad de la base de depósitos se dispara: ante cualquier atisbo de inestabilidad, la propensión a retirar fondos físicos del sistema es muchísimo mayor que con la moneda local. 
 
B. Riesgo de Liquidez y Restricción Dual 
 
En este marco, los bancos operan bajo una restricción de liquidez dual y asimétrica. Al no emitir dólares, el Banco Central local carece de capacidad para inyectar liquidez en moneda extranjera. Para mitigar esta vulnerabilidad, la regulación prudencial impone exigencias de encajes extremadamente altos sobre los depósitos en moneda extranjera, inmovilizados en efectivo físico o en el exterior, lo que encarece fuertemente el costo del crédito.
 
Desafíos Regulatorios y Prudenciales: 
  • Límites a la PGME: Endurecimiento de topes de la posición global de moneda extranjera para evitar apuestas especulativas.
  • Capital ajustado por riesgo: Incremento de ponderadores de riesgo (Basilea) para préstamos en divisas a no generadores.
  • Pruebas de estrés severas: Modelos de simulación de fuga masiva de depósitos en dólares con colchones de activos externos. 
 

Síntesis Sistémica 

En este esquema, el sistema financiero transita desde un modelo donde el riesgo cambiario y de última instancia está absorbido por el Banco Central hacia uno donde el riesgo se transfiere íntegramente a los balances privados (bancos y empresas). La regulación prudencial deja de ser una herramienta de dirección macroeconómica y pasa a funcionar como un mecanismo de autodefensa estrictamente conservador, diseñado para evitar que una corrida de depósitos en dólares derive en una crisis sistémica de insolvencia generalizada. 
 

Por

Comentarios