16 de Junio de 2026 - 09:52

Salida inminente de Adorni del Gobierno: el Congreso exige la renuncia del jefe de Gabinete si Milei no lo destituye primero

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa uno de sus momentos más delicados. Mientras el Gobierno continúa sosteniéndolo en el cargo pese a los cuestionamientos, la oposición intensifica su ofensiva en el Congreso con iniciativas que incluyen pedidos de interpelación y mociones de censura, el mecanismo previsto por la Constitución para remover al funcionario.

A la vez, el PRO endureció su postura y comenzó a reclamar públicamente la salida del ministro coordinador. Incluso, dejó abierta la posibilidad de facilitar el quórum en la Cámara de Diputados para la sesión impulsada por bloques opositores el próximo 23 de junio.

La convocatoria contempla seis expedientes vinculados al caso Adorni, que van desde solicitudes de información hasta pedidos de interpelación y mociones de censura.

"No hay postura definida. Estamos instando a que el Gobierno lo corra a Adorni. Tiene ocho días", expresaron desde el bloque encabezado por Cristian Ritondo.

El PRO endurece su posición y la UCR analiza los próximos pasos

Desde la Unión Cívica Radical optaron por una postura más cautelosa. Voceros del espacio señalaron que el interbloque Fuerzas del Cambio, integrado también por el MID y el sector representado por Karina Banfi, mantendrá una reunión entre martes y miércoles para consensuar una posición común.

La situación contrasta con lo ocurrido el pasado 13 de mayo, cuando una sesión convocada por la oposición terminó suspendiéndose por falta de respaldo político. En aquella oportunidad, el PRO, la UCR y el sector más dialoguista de Provincias Unidas habían decidido no aportar quórum para evitar tensiones con la Casa Rosada.

Sin embargo, el escenario cambió significativamente desde entonces.

La presentación de la declaración jurada de Adorni, junto con las explicaciones que brindó públicamente sobre su patrimonio y las objeciones planteadas previamente por la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, generaron un nuevo foco de conflicto que hoy pone en duda la continuidad del funcionario.

Las críticas lograron unificar al peronismo y a la izquierda, pero también comenzaron a erosionar el respaldo de sectores que hasta ahora habían acompañado al Gobierno.

Gobernadores, bloques dialoguistas e incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel reclamaron que el jefe de Gabinete brinde explicaciones formales. Consideran que las respuestas ofrecidas hasta el momento fueron insuficientes y que podrían incluso configurar una admisión respecto de una posible omisión maliciosa al no declarar ahorros millonarios durante años ante los organismos correspondientes.

El Senado también avanza con pedidos de interpelación y censura

A la ofensiva lanzada en Diputados se sumó la semana pasada una nueva iniciativa en el Senado. El interbloque Popular, conducido por José Mayans, presentó un proyecto de resolución para convocar a una «sesión urgente» destinada a tratar la interpelación y una eventual moción de censura contra Adorni.

La propuesta establece que, si prospera, el jefe de Gabinete deberá presentarse ante la Cámara alta en un plazo máximo de «siete días» para responder sobre los cuestionamientos planteados.

"En caso de su incomparencia, la Cámara quede habilitada en forma directa para tratar la mencionada medida en la misma sesión especial convocada a tal efecto", señalaron los senadores peronistas mediante un comunicado.

La oposición fundamenta su iniciativa en el artículo 101 de la Constitución Nacional y sostiene que existen «irregularidades, ocultamientos, omisiones y rectificaciones» en las declaraciones presentadas por Adorni ante la Oficina Anticorrupción (OA) y la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA).

Qué necesita la oposición para avanzar contra Adorni

Más allá de la presión política, el camino parlamentario presenta dificultades. Tanto en Diputados como en el Senado, la aprobación de pedidos de interpelación o mociones de censura requiere una mayoría especial de dos tercios cuando los proyectos llegan al recinto sin dictamen de comisión.

Actualmente, esos números aparecen fuera del alcance de la oposición. Por ese motivo, el objetivo inmediato es lograr el quórum necesario y avanzar con emplazamientos a las comisiones correspondientes para obligar al oficialismo a habilitar el debate.

De concretarse esa estrategia, el Gobierno quedaría forzado a abrir la discusión en ámbitos parlamentarios que hasta ahora permanecen bloqueados, prolongando la exposición pública del caso.

Sin esos emplazamientos, la oposición no tendría posibilidad de impulsar el tratamiento de los proyectos, ya que las comisiones involucradas están presididas por representantes del oficialismo.

El proceso parlamentario completo —incluyendo la aprobación de emplazamientos y la posterior emisión de dictámenes— demandaría al menos un mes.

Para entonces, el Ejecutivo podría haber definido el futuro político de Adorni, cuya situación continúa deteriorándose en medio de las denuncias por inconsistencias y omisiones en sus declaraciones juradas y por el cuestionado incremento patrimonial registrado desde que asumió funciones públicas.

De acuerdo con un diputado de Unión por la Patria consultado por la Agencia Noticias Argentinas, la permanencia de Adorni podría incluso resultar funcional para la oposición, ya que la continuidad de la controversia mantiene el tema instalado en la agenda pública y genera un desgaste constante para el presidente Javier Milei.

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