Roch abandona sus áreas petroleras en Tierra del Fuego, aunque la provincia haya suspendido la reversión, y crece la problemática en todo el país
La petrolera liderada por Ricardo Chacra admitió que abandonará tres concesiones que vencen en 90 días: Río Cullen, Las Violetas y Angostura. El Ministerio de Energía provincial le reiteró que la “reversión” no es un proceso unilateral, pero por ahora parece un diálogo de sordos. El abandono a las corridas, un problema en crecimiento: también ocurrió en Río Negro y Mendoza.
En lenguaje de truco, Vaca Muerta mata área convencional, y dentro de estas últimas, las menos agotadas dejan olvidadas a las que ya necesitan recuperación secundaria o terciaria, y son menos rentables. Un ejemplo de esto es lo que se reflotó públicamente estos últimos días en Tierra del Fuego. Roch ya había presentado un recurso para dejar las áreas Río Cullen (CA-12), Las Violetas (CA-13) y Angostura (CA-14). Lo hizo en representación de la unión transitoria de empresas (UTE) que integra junto a Petrolera El Trébol S.A., Desarrollos Petroleros y Ganaderos S.A., Crown Point Energía S.A., St. Patrick Oil & Gas S.A. y Secra S.A., luego de que el Gobierno rechazara inicialmente el pedido de devolución parcial de áreas mediante la Resolución del Ministerio de Energía- N° 43/26.
En resolución posterior, la 53/26, la cartera conducida por Gabriela Castillo le recordó a Roch (y socios) la validez de la decisión adoptada a mediados de marzo y mantuvo paralizado el trámite de devolución parcial de superficies en Río Cullen, Las Violetas y Angostura. Además, la provincia acusó a la UTE encabezada por Roch S.A. de incumplimientos de inversión y riesgos ambientales. Por otra parte, reiteró que la UTE continúa siendo plenamente responsable de la totalidad de las superficies concesionadas hasta tanto exista una aceptación expresa de la reversión por parte del Estado provincial.
En la nueva resolución, la cartera energética sostuvo que la reversión de áreas “no constituye un acto automático ni unilateral”, sino un procedimiento sujeto a la aprobación de la autoridad de aplicación. El dictamen legal incorporado al expediente también rechazó uno de los principales argumentos de la empresa, referido a la responsabilidad sobre pozos preexistentes.
Entre las obligaciones integrales que mantiene la UTE, independientemente de la fecha de perforación o del origen operativo de los pasivos, está la de abonar el canon de explotación sobre la totalidad de las superficies concesionadas y cuestionó la intención de la empresa de limitar el pago únicamente a las áreas remanentes. Un tema en el cual, según la administración provincial, Roch no es muy cumplidor; especialmente después que su socio principal, Crown Point, se corrió de la escena en Tierra del Fuego, más allá de mantener su participación accionaria.
Chiche nuevo, decisión unilateral y abandonos
En al caso Roch-Tierra del Fuego, la taba se dio vuelta en el curso de pocos meses. A fines del año pasado, la petrolera de Ricardo Chacra pretendía que le renovaran las concesiones, en tanto que las autoridades provinciales dudaban sobre la conveniencia de ello. La cuestión cambió cuando Roch ganó áreas convencionales en Santa Cruz, con un futuro productivo más rentable de sus operaciones en la isla fueguina.
En el nuevo horizonte de Chacra están los tres bloques de Santa Cruz -Cañadón Yatel, El Guadal–Lomas del Cuy y Cerro Piedra–Cerro Guadal Norte- que explotará en sociedad con Ali Moshiri, el CEO de Chevron cuanto esta gigante estadounidense apostó a YPF, como también con Doris Capurro, DirCom de la empresa líder cuando fue estatizadas.
En ese marco, mientras antes era su principal explotación, ahora Roch no necesita imperiosamente las áreas de Tierra del Fuego. En la Resolución 43 de este año, el Ministerio de Energía isleño exigió como obligatorio un informe de pasivos ambientales y una auditoría de integridad mecánica, documentación a ser aprobada por la autoridad provincial antes de continuar con cualquier proceso de reversión. Según el Gobierno fueguino, el pedido empresarial no respondía al agotamiento natural de los yacimientos sino a una “estrategia de desinversión selectiva sostenida durante los últimos cinco años”.
Por otra parte, más allá que este caso es fundamental en Tierra del Fuego, la lógica del abandono empresarial parece extenderse en otras provincias, sobre todo cuando los pozos petroleros lucen -y son- menos productivos que otros a disposición. Más allá de reversiones por agotamiento del recurso, o exploraciones con resultados anti-económicos, hay abandonos de yacimientos casi de un día para el otro. En Río Negro, por ejemplo, hubo dos.
Mientras que en Mendoza, donde YPF se retiró de 55 áreas convencionales entre 2024 y principios de 2025; el gobierno provincial licitó esos bloques para revertir la caída de la actividad, pero sin el resultado que esperaba. Por lo menos tres áreas quedaron en total abandono en la provincia cordillerana.
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