El Gobierno enviará al Congreso una reforma de la Ley de Sociedades para reducir controles y habilitar empresas gestionadas por IA
El Gobierno nacional anunció que enviará al Congreso un proyecto para reformar la Ley General de Sociedades, vigente desde 1972 y sancionada durante la dictadura de Alejandro Lanusse. La iniciativa fue presentada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien aseguró que busca disminuir la intervención estatal sobre las empresas y avanzar hacia un esquema basado en la libertad contractual.
La normativa regula actualmente la constitución, organización, funcionamiento, disolución y liquidación de las sociedades comerciales. Según explicó el funcionario, la propuesta apunta a reemplazar un sistema que considera rígido por otro en el que prevalezca la voluntad de los socios.
“Las normas de la ley pasan a ser supletorias: el estatuto manda”, resumió Sturzenegger al anunciar la iniciativa.
LEY DE SOCIEDADES. Como indica el Jefe de Gabinete @madorni, el presidente @JMilei está enviando al Congreso un proyecto de reforma de la Ley General de Sociedades del presidente Lanusse, que nos debíamos hace tiempo. Se suma al conjunto de reformas muy profundas que estamos… https://t.co/mYGOIAYhDB
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) May 29, 2026
A través de sus redes sociales, el ministro sostuvo que el proyecto permitirá pasar de “un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado, a un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación”.
Cambios en el funcionamiento de las empresas y menos intervención estatal
Uno de los aspectos centrales de la reforma es la flexibilización de las actividades que podrán desarrollar las sociedades comerciales. De acuerdo con el proyecto, las empresas ya no estarán limitadas a un objeto social específico y podrán realizar múltiples actividades, incluso sin relación entre sí.
Además, si el estatuto no establece expresamente cuál será el objeto social de la compañía, se interpretará que está autorizada para llevar adelante “cualquier actividad lícita”.
“Esto es esencial en un mundo tan cambiante como el que vivimos. También implica menos trabas burocráticas y más libertad para trabajar”, sostuvo el ministro.
La iniciativa también contempla la posibilidad de que las sociedades argentinas resuelvan conflictos internos mediante arbitraje privado o bajo legislación extranjera, sin necesidad de recurrir a la Justicia local.
Según explicó Sturzenegger, este esquema se inspira en modelos internacionales como el de Dubái, donde los socios pueden determinar previamente qué legislación aplicarán para resolver controversias empresariales.
“En Dubái las relaciones societarias se dirimen según la ley societaria que los socios eligen. Lo mismo ocurrirá ahora en Argentina”, remarcó el funcionario al mencionar el caso de la ciudad de Emiratos Árabes Unidos.
Digitalización, sociedades automatizadas y nuevas herramientas de inversión
La reforma también prevé una transformación integral de los procesos societarios mediante la digitalización total de los trámites. Entre las medidas incluidas figuran la incorporación del domicilio electrónico, registros digitales, asambleas virtuales, constitución de sociedades mediante firma digital y la eliminación de los expedientes en papel.
“Con este proyecto, el expediente en papel queda en la historia”, afirmó Sturzenegger.
Uno de los puntos más innovadores del proyecto es la creación de un marco legal para las denominadas “Sociedades Automatizadas”. Bajo esta figura, las empresas podrían operar sin empleados humanos en sus tareas cotidianas, reemplazando funciones administrativas, comerciales o financieras por sistemas automatizados, algoritmos e inteligencia artificial.
La iniciativa también reconoce a las DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas), estructuras vinculadas al ecosistema cripto y blockchain que funcionan mediante reglas programadas en códigos informáticos y cuyos participantes gestionan su actividad a través de tokens digitales, sin directorios ni gerencias tradicionales.
De acuerdo con la propuesta, tanto las sociedades automatizadas como las DAO contarían con personalidad jurídica y responsabilidad limitada, una característica que el Gobierno considera fundamental para atraer inversiones vinculadas a nuevas tecnologías.
Para respaldar esta estrategia, Sturzenegger citó el caso de Irlanda, país que desarrolló durante años un marco legal favorable para compañías tecnológicas y de propiedad intelectual. Como ejemplo, señaló que una subsidiaria irlandesa de Apple concentra regalías relacionadas con el software de los iPhone comercializados a nivel mundial.
“Pretendemos esa misma atracción global para Argentina en lo que hace a las empresas de IA. Esta ley, pensamos, lo lograría”, aseguró.
Además, el proyecto incorpora nuevos instrumentos financieros convertibles, habilita mandatos societarios por tiempo indeterminado y simplifica los mecanismos de reorganización dentro de grupos empresariales.
Entre otras modificaciones, permitirá que una compañía absorba directamente a una subsidiaria que controle al 100%, sin necesidad de repetir procesos asamblearios.
“Burocracia cero para los grupos societarios”, sintetizó el ministro.
Al presentar la iniciativa, Sturzenegger afirmó que la reforma representa una ampliación de la libertad económica aplicada al derecho societario y sostuvo que busca mejorar la competitividad del país para atraer inversiones.
“Menos controles arbitrarios de los burócratas, menos costos de transacción y más libertad para competir en el mundo”, concluyó. “Argentina adapta su derecho societario a la economía del siglo XXI y le dice al mundo: vengan a invertir acá”.
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