09 de Enero de 2026 - 01:25

El Banco Nación designó en Madrid a la esposa -o ex- de Juan José Fragati, ex gerente clave en el préstamo a Vicentin, que ahora fue embargado

El pasado mes de diciembre, María Jimena Polastrou pasó de subgerente departamental a jefa de la Sucursal Madrid del Banco Nación. Así, al sueldo de aproximadamente $ 9 millones, le agrega 7.000 euros -otros dicen que son 2.400- y viáticos para vivir -con la plata del banco, por supuesto- en la capital de Reino de España. A contramano de ello, ayer se enteró que su esposo, o ex esposo -según la versión escuchada- Juan José Fragati, fue embargado por haberle otorgado el préstamo a Vicentin durante la presidencia de Mauricio Macri. 

En la actualidad, es habitual que en todas las familias trabajen dos o más adultos. En este contexto, puede pasar que uno de ellos tenga un marcado éxito profesional y el otro pase por momentos difíciles. Sin embargo, que ambos disfruten de la actualidad laboral de uno sólo es posible cuando un esquema de privilegios "de casta" forma parte de la ecuación. Es el caso de la familia Fragati-Polastrou. Juan José Fragati es un ex directivo del Banco de la Nación Argentina (BNA) que acaba de ser embargado -junto a otros 17 funcionarios- por el préstamo incobrable otorgado a Vicentin en 2019; en tanto que su esposa, María Jimena Polastrou, fue designada el pasado de diciembre como la gerente de la Sucursal Madrid, ubicada en Núñez de Balboa 73, dentro del elagante y exclusivo barrio de Salamanca. Otras fuentes señalan que en realidad Polastrou y Fragati están separados, e incluso legalmente divorciados. Pero el hecho político de cómo le va a uno y otro no lo cambia el estado civil. 

La delegación del BNA en la capital de España es lo más parecido a una beca, pues tiene menos actividad -muchísimo menos- que cualquier sucursal de barrio o puebla. Según su último Informe Bancario Anual -el 2024, aún es pronto para el 2025-, tiene apenas 19 empleados, su volumen de negocios fue de 12,2 millones de euros (menos de 47.000 euros diarios) y el resultado positivo superó los 9 millones de la misma moneda.

La sede Madrid del BNA tiene su propia página web (https://www.bna.com.es/v_portal/apartados/apartado.asp?te=32), en la que puede consultarse todos los detalles de su funcionamiento. Por liderar esa sucursal, Polastrou seguirá cobrando un sueldo cercano a los 9 millones de pesos, pero le agregará 7.000 euros por su nuevo cargo, además de algunos viáticos que podrá agregar -alquiler, por ejemplo- por el difícil y doloroso desarraigo de vivir en Madrid. 

"Fragati, que debió irse luego del escándalo de Vicentin, ahora vive en Madrid gracias a la plata y las decisiones del Banco Nación", sintetizó un ex gerente de la entidad. "Los traslados son una especie de premio al silencio, para funcionarios que quieren correr del poder decisorio, acomodar o beneficiar por algún motivo", agregó. La designación de Polastrou en Madrid se produjo en diciembre, en plena transición de un presidente desgastado -Daniel Tillard- al del "karinista" Darío Wasserman. Este último era formalmente el vicepresidente, pero en realidad quien manejaba el banco. Ahora no hay más brecha entre formalidad y poder real. 

La clave es que la designación de Polastrou pasó por debajo de ese radar. Como ocurre en otras empresas públicas, entes autárquicos o distintas dependencias del Estado, el poder político toma las grandes decisiones; en tanto que otras se las deja a "la línea", como se conoce a los funcionarios de carrera de cada lugar. Los cuales, según la terminología antigua, sería la burocracia; más actualmente denominados "la casta". 

Por supuesto, la carrera de Fragati no es motivo ni argumento para mellar el desempeño profesional de su esposa. Aunque la cercana temporalidad entre un hecho positivo -la designación- y otro negativo -el previsible embargo- hizo pensar en la ley no escrita pero más usada de la Argentina: aquella de las compensaciones. Desde el comienzo del Caso Vicentin, Minuto de Cierre explicó que los principales responsables del préstamo a una empresa que no podía pagarlo, pero financió la campaña presidencial de Macri, fueron lógicamente el presidente y vice de la entidad, Javier González Fraga y Lucas Llach; pero también tres gerentes que -como mínimo- hicieron la vista gorda: Juan José Fragati, Martín González y Susana Ojeda.

Esto fue desarrollado en una nota de comienzos del 2020, cuando recién se daban los primeros pasos judiciales (https://www.minutodecierre.com/nota/2020-2-28-12-21-0-prestamo-del-banco-nacion-a-vicentin-la-trama-secreta-que-compromete-por-lo-menos-a-tres-gerentes-de-carrera) de un escándalo que terminó con la quiebra de la empresa. Esta semana, en tanto, el juez federal Julián Ercolini determinó el embargo y la inhibición de bienes de 18 responsables, entre ellos los cinco mencionados, uno de los cuales gozará de un retiro dorado en la bella Madrid. 

 

 

 

 

 

 

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