14 de Julio de 2017 - 09:19

Rio Turbio: sobrecostos aduaneros, contratos a amigos y sospechosa ART

Río Turbio tiene un presupuesto de casi $ 4.400 millones pero no arranca. Pero sí ganan plata con esta empresa estatal un depósito fiscal que sería de “La Cámpora”, agentes aduaneros de poca experiencia, y una ART que pocos conocen. Los problemas del interventor Omar Zeidán (en la foto, junto a Costa).

Si alguien creyó que las desgracias de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) habían terminado con Sergio Tasselli y el kirchnerismo, se equivocó. Al empresario italiano se la derrumbó la mina; y el ministerio de Planificación que conducía Julio De Vido gastó casi $ 10.000 millones para que la central energética funcione pocos días, y se generaran 13 causas judiciales por el manejo de ese dinero, incluyendo la que casi le hace perder los fueros al ahora diputado.

El cambio de Gobierno trajo una esperanza de cambio. Río Turbio es un pueblo que depende de la mina; en tanto que Santa Cruz tiene un déficit energético –los cortes de luz son frecuentes en su capital Río Gallegos- que se solucionaría con los 240 megavatios que aportaría la central a carbón una vez puesta en funcionamiento. Para cambiar la historia, se designó interventor de YCRT a Omar Faruk Zeidán, hombre de confianza de Eduardo Costa, diputado nacional de Cambiemos y que perdió la gobernación por la injusta Ley de Lemas.

Pero la gestión de Zeidán, designado interventor en enero de 2016, no sólo arrojó pocos frutos; sino que también incurrió en desórdenes administrativos que hasta la propia Mariana Zuvic –esposa de Costa, ladera de Elisa “Lilita” Carrió y diputada del Parlasur- empieza a mirar con recelo. “Eduardo (Costa) lo banca, y Mariana le tiene aprecio porque fue novio de su hermana, pero ya los números de Zeidán no le cierran a nadie”, contó un santacruceño que conoce el tema como nadie.

La “caja” de YCRT para este año es de $ 4.360 millones, según se dictaminó en el Presupuesto Nacional. Con apenas un 3% de recursos propios, y el resto aportado por los impuestos de todos los argentinos. Con esa plata, según distintas versiones y hasta denuncias judiciales, Zeidán hace negocios con una terminal portuaria de “La Cámpora”, le compra automóviles a Eduardo Costa, y contrató una ART de escasa experiencia y cartera.

El capítulo de lo que algunos llaman el “despilfarro aduanero” es uno de los más increíbles. Como la central de Río Turbio fue comprada casi como una planta “llave en mano”, lo más sencillo y económico hubiera sido trasladar sus partes hasta la ciudad homónima apenas llegadas al Puerto de Buenos Aires. Pero Zeidán eligió que los 116 “tachos” que servirían para terminar la central sigan en la Capital Federal. La beneficiaria de esto es Feport, una empresa de depósitos fiscales que sería manejada por “La Cámpora” y fue habilitada a pedido de Rudy Ulloa, el ex chofer de Néstor Kirchner. Como se ve, aquí no hay grieta.

Además, Zeidán pagó el despacho aduanero 1,40%, cuando el valor de mercado va desde 0,7% a 0,9%. Y eligió a dos agentes aduaneros sin experiencia en este tipo de mercaderías. Primero fue Ouzande; luego Peraggini, especializado en textil y cerámica. Ambos cobrando un valor por encima del de mercado.  

Por otra parte, la gestión de Zeidán tiene denuncias radicadas en los juzgados federales de María Romilda Servini de Cubría y Sergio Torres. En ellas se lo acusa de haber direccionado la compra de camionetas a concesionarias ubicadas en 400 kilómetros a la redonda, donde sólo están la de él y Costa. También de pagar facturas desdobladas, y de contratar a empresas sin página web y difíciles de ubicar: VRG SA., PLD Seguridad e Higiene SA, JISA, SMALL CASTINGS SA.

Mientras que el caso de la ART es un capítulo aparte. Zeidán eligió a Experta, que no es de las más importantes del mercado, pero obtuvo un contrato importante que está cerca de renovar. Experta no tiene renombre ni posición importante en el mercado, pero cuenta con los buenos oficios de Ignacio “Nacho” Amuy, a quien se lo vio en varios ocasiones con Sergio Lumaschi, hombre de Zeidán y actual coordinador de YCRT.

Amuy y Lumaschi comparten la pasión por River Plate, y el interés en el negocio de Experta ART con Yacimientos Carboníferos Río Turbio. Como se ve en el caso de esta central energética que no arranca, a veces cambia el collar pero no el perro. O al revés. Pero los resultados esperados no llegan.

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