La Unidad Técnico Operativo Judicial, en conjunto con la justicia en lo Penal Económico, desactivó una red de contrabando que vendía en tiendas virtuales
Un operativo conjunto entre la Unidad Técnico Operativo Judicial (UTOJ) y la Justicia en lo Penal Económico permitió desarticular una organización dedicada al contrabando de mercadería importada, que comercializaba productos a través de tiendas virtuales y redes sociales. El procedimiento culminó con el secuestro de artículos valuados en 120 millones de pesos, ingresados al país de manera irregular.
La intervención fue realizada este martes por personal de la División Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad, que llevó adelante dos allanamientos en el marco de la causa. Uno de ellos tuvo lugar en una vivienda ubicada en un barrio privado de San Vicente, en la provincia de Buenos Aires, mientras que el segundo se concretó en una propiedad del barrio porteño de Villa General Mitre, utilizada como oficina administrativa y depósito de la mercadería.
Durante los procedimientos fue identificado el presunto responsable de la maniobra, M.A.C., quien quedó imputado en la causa judicial. Según surge de la investigación, el sospechoso coordinaba el ingreso, almacenamiento y posterior comercialización de los productos sin cumplir con los controles aduaneros correspondientes.
La pesquisa se inició en diciembre del año pasado, tras una denuncia presentada por la UTOJ, organismo especializado en causas del fuero federal penal y económico. A partir del análisis de perfiles en redes sociales y plataformas de venta online, los investigadores detectaron una operatoria bajo el nombre de fantasía COMBOX, que ofrecía productos extranjeros sin respaldo legal.
La investigación se desarrolló en articulación con el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 5, a cargo del juez Diego Amarante, y la Secretaría N° 9, conducida por la doctora Laura Irene Nicocia, que avalaron las medidas probatorias solicitadas por los investigadores.
Como resultado de los allanamientos, las autoridades secuestraron 310 bultos de mercadería extranjera, compuestos por artículos de electrónica, electrodomésticos, audio y video, regalería, bazar, productos de cuidado personal, perfumes, vestimenta e indumentaria Adidas apócrifa.
Además, fueron incautados tres vehículos presuntamente utilizados para la logística de la red: una Toyota SW4, un Volkswagen Nivus y una Fiat Fiorino. También se secuestraron equipos informáticos, entre ellos tres CPU, tres notebooks y una tablet, junto con cinco teléfonos celulares, un equipo DVR y documentación clave para el avance de la causa.
Fuentes del expediente explicaron que la mercadería era ingresada al país sin ser declarada y luego comercializada mediante plataformas digitales y redes sociales, lo que permitía ampliar el alcance de las ventas y dificultar su trazabilidad.
La investigación permitió establecer que M.A.C. operaba bajo distintos alias y utilizaba locales y depósitos como centros de acopio y exhibición. Para reconstruir el circuito completo, los investigadores analizaron movimientos bancarios, domicilios vinculados, relaciones societarias y registros migratorios, además de realizar tareas de vigilancia y seguimiento.
Las tareas de campo incluyeron observación de domicilios, control de entregas, seguimiento de vehículos y análisis de publicaciones online, con el objetivo de preservar pruebas sobre el origen de los productos y su modalidad de venta.
En una etapa avanzada de la causa, personal de la UTOJ del Ministerio de Seguridad de la Ciudad intervino mediante la figura del agente revelador, realizando compras e infiltraciones que aportaron pruebas directas de la operatoria ilegal.
Con la evidencia reunida, el juez Diego Amarante ordenó los allanamientos, el secuestro de los elementos hallados y la imputación del principal sospechoso por infracciones a la Ley 22.415, que regula los delitos vinculados al contrabando.
En paralelo, la Justicia dispuso la apertura de los teléfonos celulares incautados y el análisis de la documentación secuestrada, medidas que podrían derivar en la identificación de otros integrantes de la organización. La causa continúa en trámite y no se descartan nuevas detenciones relacionadas con el ingreso y la venta de mercadería de origen extranjero sin aval aduanero.
Este procedimiento representa el segundo operativo de características similares en las últimas semanas. El mes pasado, tras ocho allanamientos simultáneos en Lanús y Quilmes, la Policía de la Ciudad decomisó más de 700 bultos con artículos electrónicos, perfumes, juguetes, prendas de vestir y herramientas, además de 31 teléfonos celulares y seis vehículos, logrando desarticular otra red de contrabando en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
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