14 de Octubre de 2021 - 11:46

Los contratos bajo la lupa del Ministerio de Desarrollo Social bonaerense con la Universidad Nacional de San Martín

Entre 2016 y 2019, cuando María Eugenia Vidal gobernaba la provincia, el ministro de Desarrollo Social era uno de sus hombres de máxima confianza, Santiago López Medrano. A su vez, este oriundo de San Martín, que sueña con ser intendente del distrito (se presentó y perdió en el 2019), y que fue derrotado en las últimas PASO por un candidato de Jorge Macri, dejó la administración de una cartera tan sensible en manos de Joaquín Ignacio Tomé, un joven licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina (UCA), que ahora es investigador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

Entre 2016 y 2019, cuando María Eugenia Vidal gobernaba la provincia, el ministro de Desarrollo Social era uno de sus hombres de máxima confianza, Santiago López Medrano. A su vez, este oriundo de San Martín, que sueña con ser intendente del distrito (se presentó y perdió en el 2019), y que fue derrotado en las últimas PASO por un candidato de Jorge Macri, dejó la administración de una cartera tan sensible en manos de Joaquín Ignacio Tomé, un joven licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina (UCA), que ahora es investigador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

Como detalló Minuto de Cierre en una nota anterior (https://www.minutodecierre.com/nota/2021-10-12-11-21-0-joaquin-tome-el-ex-funcionario-vidalista-que-pago-u-s-20-millones-en-auditorias-le-consiguio-doble-sueldo-a-su-madre-y-dio-subsidios-sin-control-a-fundaciones), Tomé no sólo entregó subsidios sin control a fundaciones, sino que también consiguió que su madre cobrara dos sueldos, uno por el ministerio bonaerense y otro por la UNSAM. Sin embargo, el manejo de dinero más grande que realizó fue el de los convenios que realizó con esta universidad para controlar dos programas estatales: El Estado en Tu Barrio y Sistema Alimentario de Emergencia (SAE). 

La investigación que se está realizando, así como el poco entusiasmo de López Medrano por aclarar los tantos, le hacen pensar a algunos que “le soltó la mano” a Tomé, algo que parece difícil ya que hay una relación de mucha amistad y son compadres. Otras fuentes apuntan que tampoco defendió a Tomé otra persona que formaría parte del mismo esquema de poder: Carlos María Pedrini, el ex viceministro de Desarrollo Social en la Nación, bajo el ala Carolina Stanley.

Por otra parte Tomé, cuyo jefe político sería un funcionario de la UNSAM de bajísimo perfil, despertó durante el 2020 alertas entre sus amigos porque anunció un casamiento lujoso en una exclusiva finca de Mendoza. La fiesta finalmente no pudo realizarse por la pandemia del COVID-19, pero la publicación del evento quedó en la web. A su vez, entre 2018 y 2019, el egresado de la UCA también había recibido cierta crítica de sus conocidos por decir a boca de jarro que “invertimos un palo verde (sic) en el restaurante”, que sería Las Patriotas. Tanto uno como otro, casamiento y restaurante, claramente incompatibles con los ingresos de un empleado público.

El tema llegó a oídos del actual Ministro de Desarrollo Social bonaerense, Andrés “El Cuervo” Larroque, que le pidió a colaboradores suyos una investigación preliminar sobre el tema. De la misma surge, en esencia, un tema que podría ser más grave que los contratos de diversas universidades con el Ministerio de Planificación Federal cuando lo comandaba Julio De Vido. La más notable de ellas fue la novela “Mamá Corazón”, producida por Andrea del Boca, que llevará a juicio oral a la reconocida actriz y al ex ministro emblemático de la Era Kirchner.

Sin embargo, según los primeras datos que juntaron los colaboradores de Larroque, el circuito UNSAM-López Medrano-Tomé podría ser más gravoso que el de “Mamá Corazón”. En este último, en todo caso, la mayor sospecha es de sobreprecios. Mientras que en los contratos con la UNSAM de la Era Vidal, se detectaron tres prácticas ausentes en la Era De Vido: todos los contratados (o casi todos) no eran empleados de la universidad sino monotributistas (se sospecha que prestanombres para el lavado de dinero), los convenios no pasaron por los organismos de control provinciales (por ejemplo el Tribunal de Cuentas), y no hay constancia de las contraprestaciones correspondientes a cada convenio.

Por ahora, tapados por los urgencias de la situación socio-económica, en la cartera que conduce Larroque no decidieron avanzar en una denuncia judicial. Pero los datos que ya recopilaron sobre los convenios con la UNSAM son elocuentes, sumado al hecho que la mayoría fueron realizados en papel y no en el sistema electrónico de expedientes conocido como GDEBA. “Todo esto es grave, sin dejarnos llevar por el comentario de choferes sobre valijas que iban y venían desde el ministerio (ubicado en La Plata, como todas las dependencias provinciales) hasta la Universidad de San Martín”, le confesó a Minuto de Cierre un colaborador de Larroque. 

El primer convenio específico, que lleva el número 1, fue para fiscalizar el programa “El Estado en Tu Barrio”, su número de expediente es el 21704-2527/16, la resolución -en papel, no electrónica- fue la 1702/16, y se firmó por $ 15.747.910. Ese fue el primero de 17 convenios firmados (o addendas), que totalizaron $ 348.208.594. Según el tipo de cambio en cada uno de los momentos que se cobraron, alrededor de u$s 20 millones. Los otros fueron los siguientes.

-En 2016 se firmó además un addenda por $ 10.498.660, mediante la resolución 2947. Y el convenio específico 2, por el Sistema Alimentario de Emergencia (SAE), por un total de $ 6.259.000. 

-El electoral 2017 fue el de mayor firma de convenios (el 3, 4 y 5) y addendas (cuatro, en total), tanto por SAE como El Estado en Tu Barrio. La addenda por este último fue la más económica, por $ 4.204.544. El contrato original de la misma había sido por $ 8.556.800. Mientras que hubo dos convenios por $ 11.843.700, y otros dos por $ 18.846.960. 

En total, el dinero girado desde Desarrollo Social a la UNSAM en todo el 2017 llegó a $ 74.188.664. Sin contar que el monto por la Addenda al Convenio Específico 3 está sin monto, como si el dato se hubiera perdido. Ese año el dólar promedio estuvo a $ 17,65, por lo cual la UNSAM embolsó alrededor de u$s 4,2 millones, sin contar la addenda a la cual le falta el número.

-El 2018 fue el pico de facturación, con sólo tres convenios (el 6, 7 y 8) y una addenda. Dos de $ 41 millones, uno de $ 45 millones y otro de $ 24 millones. En total $ 151 millones, alrededor de u$s 54, millones.

-Durante el 2019, cuando ya se preveía que Vidal no seguiría en la gobernación bonaerense, hubo dos convenios (9 y 10) por 29 y 41 millones de pesos respectivamente, y una adenda por $ 20,5 millones. En total $ 90,5 millones, ya devaluados a menos de dos millones de dólares.

El Ministerio de Desarrollo Social tiene el número de resolución y expediente de cada uno de estos contratos y addendas. Además del número de expediente. La decisión de formalizar o no una denuncia judicial es quizás electoral, evaluando si conviene hacerla antes o después de las elecciones del 14 de noviembre. Pero parece el camino que va a seguir la cartera que conduce Larroque. 

 

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