12 de Octubre de 2021 - 12:00

Joaquín Tomé, el ex funcionario vidalista que pagó u$s 20 millones en auditorías, le consiguió doble sueldo a su madre y dio subsidios sin control a fundaciones

Su nombre, y sobre todo su gestión, son unos de los secretos mejor guardados por el PRO en la Provincia de Buenos Aires. El dinero que entregó a fundaciones, las auditorías que le pagó a la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), de la cual es empleado, y el doble sueldo de su madre, muestran el manejo que tuvo como “cajero” o “monje negro” (según la fuente que se escuche) del Ministerio de Desarrollo Social que comandaba Santiago López Medrano.  

El escándalo comenzó con tres empresas que, habiendo cobrado deuda vieja (del gobierno anterior) en Provincia de Buenos Aires, recibieron el llamado de Joaquín Tomé atribuyéndose alguna gestión, aunque ya se trataba de la gestión encabezada por Axel Kicillof. Esta información fue desarrollada en una nota anterior de Minuto de Cierre (https://www.minutodecierre.com/nota/2021-8-10-10-51-0-corporacion-buenos-aires-sur-el-elefante-blanco-que-gasta-522-millones-tiene-un-presidente-de-san-martin-y-el-vicepresidente-vive-en-puerto-madero), donde además se contaba que para algunas Joaquín Tomé era gerente de la Corporación Buenos Aires Sur, mientras que otros apuntaban que ya vive en Estados Unidos, cursando un posgrado en Harvard. 

Tomé es licenciado en Ciencias Políticas e investigador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), a la cual favoreció con auditorías del Ministerio de Desarrollo Social -entre 2015 y 2019- por más de 300 millones de pesos, con respecto a dos programas: El Estado en Tu Barrio y Sistema de Emergencia Alimentaria. En la UNSAM juran que esas auditorías fueron realizadas en tiempo y forma, con la contraprestación debida al dinero cobrado.

Sin embargo, la administración de Andrés “Cuervo” Larroque inició una investigación sobre el tema, en la cual aparecen varios datos que contradicen la visión de prolijidad esgrimida desde la UNSAM. “A primera vista, no se advierte contraprestación por los pagos realizados”, admiten, con un lenguaje demasiado elegante, allegados a Larroque. Algunos colaboradores suyos advirtieron, en los contratos entre Desarrollo Social y la Universidad de San Martín, la gestión de algunos funcionarios de esa universidad que traen prácticas y costumbres (algunos dicen “vicios”) desde la Universidad de Buenos Aires (UBA) en la “época de oro” en cuanto a los contratos millonarios que se cobraban desde el Ministerio de Planificación Federal. 

Con respecto a los contratos de Desarrollo Social de la Provincia con la UNSAM en la era Vidal-López Medrano, el foco está puesto en tres cuestiones fundamentales. La primera, que ninguno de estos convenios pasó por los correspondientes organismos de control provinciales, lo que podría generar figuras penales hacia Tomé y López Medrano. Como parte de ello, Tomé, cuyo cargo formal era Subsecretario Técnico Administrativo, no consultaba nunca a su departamento jurídico legal.

En segundo lugar, un dato que podría dañar severamente la reputación e imagen de la UNSAM. De los contratados para hacer las auditorías, ninguno era empleado de la misma. Podría haber alguna excepción, pero no mucho más. Este mecanismo hizo recordar al financiamiento de la campaña provincial del PRO en 2017, cuando monotributistas y beneficiarios de planes sociales aparecían como aportantes a la campaña sin haberlo sido. Hasta se habla de cierta familiaridad entre la responsable legal del partido en ese momento y funcionarios de la UNSAM. Además aparece un tercer factor que no luce casual: la mayoría de los contratos se firmaban en papel, sin pasar por el sistema de gestión electrónica de expedientes de la Provincia de Buenos Aires.

 

Posgrado en Estados Unidos y el bar del millón de dólares

 

Según fuentes cercanas a él, Joaquín Tomé está cursando un posgrado en la prestigiosa Universidad de Harvard, Estados Unidos. Algunos se preguntan cómo puede pagarse estudios y estadía, tras cuatro años de haber cobrado sueldo como empleado público en la Provincia de Buenos Aires. Mientras que otras creen que en realidad Tomé está “escondido” en algún lugar de la Argentina, esperando que nadie se acuerde de él, a diferencia de lo que ocurre con este artículo periodístico.

Desde su cargo en Desarrollo Social de la Provincia, y protegido por su jefe López Medrano (al igual que la universidad, oriundo de San Martín), Tomé manejaba además subsidios sin control a distintas fundaciones y ONG. Además de no exigir contraprestación alguna, la duda es si incluyó entre las mismas a la Fundación Compromiso Hecho Ecología (CHE), fundada por él mismo.

Por otra parte, Tomé consiguió que a su madre le paguen dos sueldos: uno en el Ministerio de Desarrollo Social y otro en la UNSAM. En cuanto los convenios firmados entre uno y otro empleador de su progenitora, llegaron a más de $ 348 millones entre 2016 y 2019, alrededor de u$s 20 millones según el tipo de cambio de ese año.

Entre sus amigos, Tomé alardeaba haber invertido u$s 1 millón en un bar de temática gauchesca, elegantemente ubicado en Palermo Chico. Según compañeros del PRO que lo tienen apuntado, ese bar sería “Las Patriotas”, ubicado en Paunero 2880, y la inversión habría llegado a u$s 1,7 millón. Una información que, de confirmarse, podría constituir lavado de dinero, abarcando no sólo a Tomé sino también a López Medrano, que admite inversiones en gastronomía en su declaración jurada del 2020. 

 

 

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